lunes, 31 de enero de 2011

LAS FUERZAS DEL CORAZÓN, EL AMOR Y EL MIEDO, PARTE 2


En su libro “Conversaciones con Dios”, Neal Donald dice que a las personas nos mueven dos tipos de energía: el amor y el miedo.
Hablemos del miedo.

Durante siglos y siglos, en todas las culturas de las que tenemos conocimiento a través de la historia, nos han enseñado que los líderes de estos grupos de seres humanos – pueblos, sociedades, culturas - han utilizado la energía del miedo para mantener controladas y sumisas a las multitudes.

En la actualidad lo seguimos viendo, a través del miedo se puede controlar a las personas, a las multitudes. El miedo se transmite a través de los medios de comunicación y quien tiene el control de estos medios o el dinero para pagarlos, tiene el poder.

Si lo consideramos a nivel personal, ya que los cambios que podemos realizar cada uno de nosotros, es a nivel personal - solo podemos cambiarnos a nosotros mismos – podemos entender la diferencia entre los miedos naturales y los miedos aprendidos o condicionados.

¿Alguna vez pensaste que muchos de los miedos que tienes, pueden ser miedos aprendidos durante tu infancia, o en otra etapa de tu vida?

Lo más impresionante, es darnos cuenta de que algunos de esos miedos los hemos venido arrastrando durante muchos años, sin darnos la oportunidad de enfrentarlos para finalmente, liberarnos de ellos.

Tenemos miedos que no entendemos, porque en realidad, no representan un riesgo para nuestra integridad física o nuestra vida, pero que nos dominan, que nos limitan e influyen en nuestras actitudes ante las circunstancias que nos tocan en la vida. Están tan metidos en nuestras creencias, que siguen afectándonos a pesar del tiempo y de que seamos adultos.

En la vida encontramos maestros o personas que nos orientan y nos ayudan, no importa si es mucho o poco, a veces son ellos mismos, los ejemplos que necesitamos para aprender y avanzar en nuestro camino. Si encontramos las personas adecuadas, o enfrentamos por nosotros mismos esos miedos aprendidos, podemos liberarnos de ellos y en consecuencia, vivir con menos miedos y le dedicamos más espacio al amor.

Podemos hacer una buena analogía. ¿Qué tan parecidos son la luz y la oscuridad, con relación al amor y el miedo? La oscuridad solo existe en la medida en que la luz no está presente. Las noches son perfectas para experimentar esto en cualquier lugar que nos encontremos: En donde ponemos una luz, la oscuridad desaparece. No es que exista una lucha en ningún sentido. La oscuridad solo es la ausencia de la luz, de la energía que se manifiesta como luz. De manera semejante podemos hablar del amor y el miedo.

Solo hay que separar los miedos naturales de los miedos aprendidos. Los miedos naturales constituyen nuestro sistema de seguridad, sin esos miedos no sobreviviríamos mucho tiempo o resultaríamos lastimados constantemente.

El miedo es una emoción que de forma natural se dispara cuando percibimos a través de nuestros sentidos un peligro, un riesgo a nuestra integridad física o incluso a nuestra vida. El miedo funciona como nuestro sistema de seguridad, trabaja como una alarma ante un riesgo o un peligro, sin importar si es real o imaginario. Basta con que nuestra mente lo perciba para que la emoción se dispare.

Es simple. Si no nos damos cuenta del riesgo o peligro al que estamos expuestos, simplemente no sentimos miedo.

El miedo es también una de las emociones más fuertes que tenemos, porque su función es preservar nuestra vida y nuestra integridad física.

Los otros miedos, los miedos aprendidos, son aquellos que fuimos asimilando a lo largo de nuestra vida. Amanera de ejemplo recordemos algunas cosas que mucha gente le dice a los niños.

A muchos de nosotros nos toco escucharlo o incluso decirlo
  • Si no me obedeces y vienes conmigo, te vas a quedar solo.
  • Nadie te va a querer si no… (aquí puede ir la condición que quieran o recuerden)
  • Si no haces esto o aquello, te voy a pegar.
  • Cuando llegue tu papa vas a ver.
  • No te alejes de mi porque te van a robar / te vas a perder / te lleva el viejo del costal.

Esto es solo una muestra de cómo hemos usado el miedo para controlar a las personas que más amamos – los niños - . La pregunta sería, ¿Dónde está el amor si lo que estamos creando es miedo?

Estamos creando miedos para controlar y muchas veces, esos miedos se quedan en el inconsciente de las personas, que los van cargando a lo largo de su vida, durante muchos años.

El miedo, genera inseguridad en las personas; cuando el miedo es muy grande, incluso se puede convertir en una reacción agresiva y puede llegar no solo a la violencia verbal, también a la violencia física.

No podemos dejar de sentir miedo, pero si podemos diferenciar entre los miedos naturales y los miedos aprendidos; solo necesitamos liberarnos de los miedos que nos paralizan, que nos estorban, que en realidad no nos sirven para nada.

lunes, 24 de enero de 2011

LAS FUERZAS DEL CORAZÓN, EL AMOR Y EL MIEDO, PARTE 1


El amor es algo maravilloso. Lo hemos escuchado muchas veces y en el fondo de nuestro ser, sabemos que es cierto, pero ¿Por qué entonces nos va tan mal con el amor?, ¿Por qué sufrimos y nos duele tanto?

La respuesta es que tenemos un concepto equivocado de lo que es el amor, de lo que significa, de cómo funciona, de cómo se siente, como se vive.
Para hacerlo un poco menos complicado – eso espero – empecemos por explicar lo que no es el amor. El siguiente texto tomado de internet es bastante interesante (entre paréntesis mis comentarios):

Si necesitas a alguien para ser feliz … eso no es amor. ES CARENCIA

(Recuerda que la felicidad solo depende de tu actitud ante la vida, no de estar o no estar con una persona determinada, ni de tener o no tener cosas, éxito o dinero)

Si tienes celos, inseguridad y haces cualquier cosa por mantener a alguien a tu lado, aún sabiendo que no eres amado… eso no es amor. ES FALTA DE AMOR PROPIO.

(Recuerda que el amor empieza por amarte a ti mismo. Cuando te amas a ti mismo, eres capaz de soltar sin ningún miedo a quien no te ama, para darte el tiempo y el espacio para encontrar a la persona que quiere estar contigo y compartir ese amor que cada uno tiene en su corazón. Es estar juntos, porque los dos queremos estar juntos)

Si crees que tu vida queda vacía sin esa persona… no consigues imaginarte solo… y mantienes una relación que se acabó… eso no es amor. ES DEPENDENCIA.

(Si te amas a ti mismo, te aceptas tal y como eres ahora, no hay lugar para el miedo y sin miedo, eres capaz de estar solo sin sentirte solo, eres capaz de estar en paz contigo mismo y no necesitas depender de nadie.)

Si piensas que el ser amado te pertenece te sientes dueño y señor de su vida y de su cuerpo… eso no es amor. ES EGOISMO.

(Una relación sana se basa en el respeto y en el amor que hay entre las dos personas. Tener una relación – tengas o no papeles – no significa tener un derecho de propiedad, porque estamos tratando con personas – que piensan, sienten y quieren en forma individual – no con cosas. Podemos ser dueños de las cosas, pero no de las personas. El amor es una cuestión de querer, de ambas personas quieran estar en la relación.)

Si no lo deseas… no te realizas como hombre o mujer con esta persona, prefieres no tener relaciones íntimas con ella, sin embargo sientes agrado al estar a su lado … eso no es amor. ES AMISTAD.

(El amor y el sexo son cosas distintas, podemos ejercer nuestra sexualidad con la persona que amamos, pero también lo podemos hacer sin que exista amor de por medio. Podemos tener sexo por distintas razones: por atracción física, por necesidad, por obligación y hasta por deporte, y no necesariamente tiene que haber amor.)

Si discuten por cualquier motivo, les falta acuerdo en diversas situaciones, no les gusta hacer las mismas cosas… pero hay un deseo de estar íntimamente juntos…. eso no es amor. ES DESEO.

(Si una relación solo funciona en los momentos de intimidad, pero el resto del tiempo es un desastre, habría que reconsiderar si realmente queremos estar en este tipo de relación, si lo que estamos viviendo es realmente lo que queremos en nuestra vida, lo que necesitamos para crecer como personas y mejorar como seres humanos.)

Si tu corazón late más fuerte, el sudor se pone intenso, tu temperatura sube y baja, sólo en pensar en la otra persona … eso no es amor. ES PASION.

(Claro que podemos sentir pasión por la persona que amamos, pero cuando la relación solo se basa en la atracción física, es importante entender que solo va a durar mientras esa pasión exista. Conforme la pasión disminuya, la relación también irá perdiendo fuerza. Podemos disfrutar de la pasión, pero si realmente queremos que la relación dure más allá, necesitamos ir construyendo la relación que queremos, conocer a la otra persona, sus gustos, sus proyectos de vida, sus expectativas.)

Ahora es más sencillo entender que el amor es parte de ti, empieza por amarte a ti mismo. El amor es una de las fuerzas más poderosas que conocemos, es una forma de energía que generan las personas y seguramente lo hacen todos los seres vivos.

El amor es parte de lo que somos realmente, se manifiesta a través de nuestras emociones, pero está más allá de nuestras emociones. Lo percibimos a través de nuestro cuerpo emocional y lo experimentamos a través de nuestra mente y nuestro cuerpo físico. Pero es mucho más que sensaciones y emociones, en sí mismo, el amor es parte de nuestra energía vital, es decir, de nosotros mismo.

Es un tipo de energía diferente a la que estudia la física. Es un tipo de energía que en lugar de mover cosas, mueve personas, mejor dicho, mueve las emociones de las personas y las emociones hacen que las personas se muevan.

Manifestamos el amor a través de nuestros actos, de nuestros pensamientos y de nuestras palabras. Por eso es tan importante cambiar nuestro concepto del amor, para que exista esa congruencia tan necesaria entre lo que creemos, lo que pensamos, lo que decimos y finalmente, lo que sentimos cuando hablamos de amor.

Un ejemplo sencillo y fácil de entender. La forma en que amas a un niño pequeño – tu hijo, tu sobrino – es una muestra de amor. No tiene condiciones, no importa lo que hace o no, no importa su físico, solo lo amas por lo que es. En realidad, el amor es uno solo, lo que es diferente es el tipo de relación que tenemos con las personas que amamos.

Si logramos construir relaciones de pareja sanas, que tengan como base el respeto a la otra persona – a su trabajo, a su individualidad, a su forma de pensar, a su forma de ser – lograremos relaciones sólidas y de largo plazo, donde el compromiso nace de las personas y no de los papeles. La vida es todos los días, el amor también.

jueves, 13 de enero de 2011

UN NUEVO COMIENZO


La primera frase del libro de Andrew Matthews (¡Sea feliz ya!, editorial Selector) dice “Por lo general, el mejor lugar para un nuevo comienzo ¡es en donde estás!”.

Efectivamente, si te das cuenta, es en el presente, justo en el lugar en el que estas en este momento, donde puedes empezar de nuevo. Porque es en el presente donde tienes el poder de tomar decisiones y realizar los cambios que necesitas en tu vida. El pasado no lo puedes cambiar, ya es historia - no puedes cambiar ni lo que paso hace cinco minutos - , el futuro todavía no llega y no sabemos realmente lo que va a pasar.

No es necesario esperar a que las circunstancias cambien y sean de tal o cual manera para empezar a cambiar, basta con que tu lo decidas. No importa lo que hayas vivido, no importa que tan malas hayan sido las circunstancias que te tocaron vivir hasta el día de hoy. Tu momento de poder siempre es el presente, hoy, ¡hoy!

Es en tu presente cuando puedes tomar la decisión de cambiar y es a partir de este momento en que tu vida puede tomar un nuevo rumbo.

La segunda parte de la frase dice “Antes de cambiar de dirección, ¡piensa en cambiar de actitud!”. Este parte es fundamental, porque tu actitud ante la vida solo depende de ti mismo, independientemente de las circunstancias te toquen vivir.

Piensa que cada día, cada vez que despiertas y abres los ojos para darte cuenta de que sigues en este planeta, tienes otro día más, otra oportunidad para hacer algo, para participar en algo, para aportar, para construir. El simple hecho de seguir vivo, es suficiente para ser feliz.

Tú tienes el poder de cambiar tu vida a partir de hoy, lo importante es que te des cuenta y realmente creas en que tienes la capacidad y el poder de cambiar. Empieza por cambiar tu actitud, regala más sonrisas, busca las cosas buenas aún en las peores situaciones. Date cuenta: En esta vida, ¡todo tiene solución, menos la muerte!

La última parte de la frase dice “Cuando cambias, tu situación cambia”. Es cierto, cuando tú cambias, tu entorno cambia, las personas que están cerca de ti cambian, las circunstancias que te tocan en la vida, cambian. Lo maravilloso es que cambiar depende de ti y solamente de ti.

El ultimo ingrediente, es la dignidad, sentirse digno y justo merecedor de lo mejor que la vida pueda ofrecerte. Tener dignidad, es también tener respeto por uno mismo, reconocerse como alguien valioso, que tienes la posibilidad y el poder para decidir que a partir de hoy, puedes tomar lo mejor de la vida. Hoy puedes cambiar, hoy puedes darte permiso para disfrutar de una mejor vida.

Si crees que tu vida podría ser mejor, toma la decisión y a partir de hoy ¡cambia! ¡Tu tienes el poder de cambiarte a ti mismo! Recuerda... ¡Eres la mejor persona del mundo!.. Empieza por creer en ti mismo. ¡Que tengas un gran día!

viernes, 7 de enero de 2011

YO SOY YO, LA ACEPTACIÓN DE SER UNO MISMO


En metafísica, en cursos de milagros y en otras corrientes de ideas, se hace incapie en el reconocimiento de nuestro ser, en el trabajo que implica volver a reconocernos a nosotros mismos, hacer la búsqueda en el primer lugar que debemos explorar para conocer lo que somos, para reconocernos como alguien valioso y a partir de eso, aceptarnos como la mejor persona que podemos ser: nuestro interior. Solo ahí podemos encontrar lo que realmente somos, lo que sentimos, lo que realmente queremos. Esto se resume en una frase sencilla "yo soy yo".

En su declaración de autoestima, Virginia Satir dice: "Yo soy yo. En todo el mundo no existe nadie exactamente igual a mi." Este un concepto que necesitamos entender, somos únicos en el mundo, ni siquiera los gemélos identicos, viviendo en el mismo ambiente, son realmente iguales como seres humanos. La declaración de autoestima termina con las siguientes palabras: "Puedo ver, oir, sentir, decir, y hacer. tengo los medios para sobrevivir, para acercarme a los demás, para ser productiva y para lograr darle sentido y orden al mundo de personas y cosas que me rodean. Me pertenezco y así puedo estructurame. Yo soy yo y estoy bien."

Jorge Bucay dice que nacemos seres humanos, conforme nos desarrollamos y vamos aprendiendo a diferenciarnos de los demas, nos convertimos en individuos, reconocemos nuestra personalidad, nuestro entorno; finalmente, conforme maduramos fisica, intelectual y emocionalmente, nos convertimos en personas.

Yo creo que durante todas y cada una de las experiencias que nos tocan vivir, aprendemos y vamos cambiando poco a poco a lo largo del proceso. Esto nos hace aún mas diferentes, por eso, es absurdo compararnos con otras personas. Podemos tomar a otras personas como referencia, como ejemplo quiza, pero jamaz debemos compararnos con ninguna de ellas. No hay punto de comparación. Hace tiempo escribi este poema, sobre el concepto de "yo soy yo", espero que les guste.


"Yo soy yo
soy mis manos
acariciadas por tu piel
soy mi boca que no sabe
si besa o es besada por la tuya

Soy mis pies que siguen tus pasos
lo mismo en la luz que en la oscuridad
soy mis ojos que te besan con miradas
que se llenan de tu imagen cuando pueden

Soy mis oídos, que se beben tus palabras
soy mis ojos y el que está detrás de mis miradas
que alimentan mi alma con el alma de tus ojos

Soy y no soy la memoria que te guarda
soy esta mente que entre sueños te rescata
soy este cuerpo que no soy
porque al fin y al cabo
soy el ánima, el espíritu, la energía
la imagen y semejanza
que navega en este cuerpo

Soy esta mente que te reconoce
el que camina los pasos de este cuerpo
el que te siente a través de esta piel prestada
por una vida, solo una vida.

Esta vida que es mi tiempo presente
y que coincide con el tuyo
aquí y ahora, para hacerse nuestro.

Soy el que manda recordarte
el que te elige porque he sido tu elegido
soy para el mundo
soy para ti, pero sobre todo
soy para mí mismo.

Ese es el principio
que no es soledad ni abandono
contigo o sin ti, pero siempre mejor contigo

Por el tiempo presente
sin saber, pero también
sin querer saber
si nuestro tiempo, si el tiempo nuestro
es corto o largo, solo importa
que siga siendo nuestro".

Lo fundamental es aceptarnos como la mejor persona que podemos ser en este momento, darnos cuenta de que este cuerpo que nos ha sido prestado, está a nuestro servicio y que si lo cuidamos y alimentamos adecuadamente, nos servirá toda nuestra vida. Que esta mente trabaja para mantenernos vivos, pero que solo tiene las herramientas que nosotros mismos le hemos dado. Si cambiamos los conceptos, la actitud, la forma de crear pensamientos, nuestra forma de ver la vida, estaremos dándole a nuestra mente, mejores herramientas y las bases necesarias que nos ayude a ver todo lo bueno que tiene la vida para nosotros.

Para ti, tú eres la persona más importante del mundo.

Hoy, es el mejor día de tu vida. ¡Conviertelo en un gran día!

domingo, 2 de enero de 2011

FELIZ FIN DE AÑO 2010, FELIZ INICIO DE AÑO 2011

Termina un año, el calendario deja caer la última hoja y le cede la estafeta al nuevo año 2011.

Es un buen momento para reflexionar, para darse la oportunidad de hacer limpieza, de empezar de nuevo, de cerrar círculos o de abrirse a nuevas espectativas y experiencias, a nuevos aprendizajes, a nuevas bendiciones.

Nuestra vida continúa - algunos se han ido quedando en el camino - para nosotros, cada nuevo día representará una nueva oportunidad de sonreír, de compartir, de disfrutar, de aprender, de hacer algo útil, de avanzar en nuestro camino de conocimiento, de aportar algo, de recibir algo.

Antes de hacer nuevos propósitos para este año, es necesario hacer un pequeño ejercicio de perdón.

Hay que perdonarnos a nosotros mismos, por lo que hicimos mal y por lo que no pudimos hacer.

Hay que darnos la oportunidad de dejar atrás la gran carga de sentimientos negativos que acumulamos a lo largo del año

¡Me perdono a mi mismo!, perdono a los demás, por los pequeños y grandes actos que de alguna manera sentí que me afectaban. Y desde el fondo de mi corazón, ofrezco a los demás una gran disculpa por aquellas cosas, también pequeñas y grandes, que de alguna manera les hicieron sentir mal.

Es tiempo de hacer limpieza, de reflexionar, de cambiar, de empezar de nuevo.

Hacer nuevos propósitos, más realistas, mas sencillos, al alcance de nuestras posibilidades. Que no sean obligaciones que cumplir, que sean objetivos personales, que empiecen con palabras mágicas como "quiero" y "puedo". Que cada propósito sea un objetivo en nuestra vida, un objetivo claro, con fecha compromiso, al que le asignaremos los recursos necesarios para que se convierta poco a poco en realidad.

¿Que quiero lograr este año?, ¿como me veo dentro de 360 días más?

No importa cuantos propósitos sean, que sean los que necesitamos o los que queremos. Tampoco importa si en febrero o marzo modificamos alguno, o si de plano los cambiamos todos. Lo importante es que estén presentes en nuestra mente, que los pongamos en blanco y negro, en forma manuscrita o en letra de molde, pero que sean parte de nuestro proyecto de vida.

¡Feliz inicio de año 2011!

Cada día, trabajaremos, nos ocuparemos de tener y conservar nuestra Salud - física, mental y económica -, haremos ejercicios y dedicaremos tiempo a cultivar la paz - en el espíritu, en nuestro interior y hasta donde sea posible, en nuestras relaciones con los demás- y en fortalecer la confianza y la fe - en Dios, en la vida, en nosotros mismos, en las personas que amamos.

La Biblia dice "bástele a cada día su propio afán", porque solo en el presente es cuando podemos hacer las cosas, un día a la vez.

¿Hasta donde puedes llegar hoy? ¡Que tengas un gran día!

martes, 30 de noviembre de 2010

MEJOR CALLAR, COMO EVITAR LOS CHISMES.


Una amiga que no quiere que sepan su nombre – le llamaremos “CC” por el momento – me mando una reflexión sobre los chismes, la que me pareció interesante para compartir con ustedes, por el impacto que llegan a tener estos comentarios, generalmente acerca de terceras personas.

Del blog “Rincón del riesgo”, tome el siguiente texto: “Como en la lógica difusa, el chisme tiene un rango de valores de verdad: En un extremo, es una verdad que se quiere hacer pública con la intención de prevenir, advertir, o simplemente informar; en el rango difuso, es una verdad a medias, de la que se extrae aquello que es de conveniencia para el sujeto o entidad que riega el chisme; y en el otro extremo, es una mentira cuya intención es hacer daño”.

El siguiente es el texto de CC, con algunos cambios – de forma, no de fondo -.

En el diccionario encontré la siguiente definición: “el chisme o murmuración, es una actividad humana que consiste en hablar de alguien - tan bien como mal, aunque generalmente de forma desfavorable - sin que la persona en cuestión esté presente.”

No es chisme cuando la persona está presente y se le dice lo que se piensa de frente, lo cual es preferible, pero muchas veces, la verdad duele o no nos gusta escucharla. Sin embargo, es preferible, más honesto y leal, la sinceridad que las murmuraciones.

¿Pero quién no lo ha hecho?, como dice la Biblia, “quién esté libre de pecado que tire la primera piedra”. En mayor o menor medida, TODOS en algún momento hemos hablado ya sea bien o mal de alguien y generalmente sin que ese alguien esté presente.

Es difícil decir si todos los chismes son malos o hay algunos buenos. La realidad es que se habla de alguien sin que ese alguien pueda aceptar o desmentir lo que se dice de él o de ella, por la simple razón de que se hace a sus espaldas.

El chisme a veces surge de una confusión, de un mal entendido, de tener solo información parcial y de que una persona se imaginó el resto. Cuántas veces hemos visto que un rumor, un chisme, una habladuría, han perjudicado relaciones, familias, hogares; a veces la información se distorsiona, se le agrega o se le quita, va cambiando de sentido y creciendo como bola de nieve, hasta se llega a convertir en algo doloso y aquel que lo inició… desaparece como por arte de magia.

Cuándo el chisme afecta a un tercero, no le damos importancia, ¿pero que pasa cuándo nos afecta directamente a nosotros o alguien muy cercano? Quisiéramos saber de dónde y de quién salió.

A propósito de esto, tengo un amigo que es algo comunicativo, habla de todos. Sin embargo de él, de su familia, cero….es una tumba. La pregunta es ¿porqué no retoma ese aprecio que le tiene a su familia y el respeto que tiene hacia su propia persona, para pensar antes de hablar mal de los demás?…. que distinto sería, ¿verdad?

Como dice la regla de oro, “No hagas a los demás, lo que no quieres que te hagan a ti mismo”. Con este simple principio, mejoraríamos mucho nuestra convivencia, al tener respeto por la vida y las decisiones de los demás.

Entonces, si no quieres que hablen mal de ti, no hagas eco a algún comentario mal intencionado que afecten y dañen a otras personas, respétalas, pero sobre todo respétate a ti mismo. Por ejemplo, si te dicen algo y sientes que te gana la costumbre de decirlo, mejor escríbelo en un papel y luego destrúyelo. Así, poco a poco irás descartando conscientemente el hábito de murmurar sobre otras personas e irás cambiando tu actitud, y podrás dedicar esa energía en disfrutar tu vida en lugar de tratar de entrometerte en las vidas ajenas.

Hasta aquí el texto de CC.

Muy en tono con esta reflexión, recibí una presentación que se llama “mejor callar” y quiero compartir el texto con ustedes, porque es un excelente complemento a la reflexión:

“Si lo que vas a decir puede herir a una persona… ¡Mejor Calla!

Si lo que va a salir de tu boca, es para maldecir… ¡Mejor Calla!

Si lo que estas por decir va a acabar con la honra de alguien… ¡Mejor Calla!

Si lo que vas a decir son rumores sin fundamentos… ¡Mejor Calla!

Si al hablar juzgas a tus semejantes… ¡Mejor Calla!

-Calumnias, mentiras, chismes… Si eso es lo que te mueve al hablar… ¡Ten cuidado! y recuerda que como juzgas... serás juzgado, y como tratas... Serás Tratado...

Piensa… En algún momento tú puedes ser el blanco de esas patrañas, y entonces… sabrás lo que es quemarse con el veneno que sale de una boca maliciosa.

Cuando hables, habla cosas que bendigan, no que maldigan, si no es así, ¡Ssssh! Olvídalos, ¡Mejor Calla!”

Para finalizar, debemos tener presente que uno de los cuatro acuerdos es “la impecabilidad de las palabras”. Aprender a ser impecable con las palabras, implica tener respeto por los demás, pero también por nosotros mismos. Siempre podemos elegir y depende de nosotros mismos, elegir entre lanzar el veneno emocional hacia otras personas o trabajar en sanar nuestras heridas emocionales para aprender a disfrutar la vida de forma diferente.

Recuerda, hoy es tu momento de poder, hoy puedes decidir cómo va a ser el resto de tu vida. Llena tu vida de amor, de respeto. ¿Qué es lo que quieres dar al mundo hoy? Das amor, y recibirás amor. Que tengas un gran día.

domingo, 14 de noviembre de 2010

NUESTRA RUTINA SIN RUTINA



Tomé el poema de la rutina y lo puse en prosa, para publicarlo en el diario del Itsmo, de Coatzacoalcos. Así quedo:

Esa rutina de todos los días, que pensándolo bien, no es de todos los días, si acaso, solo de lunes a viernes, porque sábado y domingo hay espacio para las sorpresas y las pequeñas locuras.

Despertar y verte dormir a mi lado tu sueño tranquilo. Con la seguridad de que estoy aquí a tu lado. Mientras sueñas o a veces sin soñar, pasan los minutos mirándote dormir, de una forma diferente cada vez, incluso hay días que pareces sonreír entre sueños.

Te despierto o me despiertas con un beso nuevo cada día. Hasta los días en que no estás tu beso me despierta, mi beso te despierta a ti, sin importar la distancia. Esto de la tecnología y los celulares es una maravilla. Hasta el mensaje de rutina se recibe de forma diferente: buen dia, te quiero, te extraño, besos, caritas, etc…

Unas veces si y otras no, en esa rutina desorganizada, nos bañamos juntos o no.
Cuando nos bañamos juntos, tú me tallas, yo te enjabono, o no. Porque a veces no bañamos juntos pero respetando cada quien el bañarse del otro.

A veces hablamos, nos reímos, hacemos los planes de rutina que quedan húmedos, jabonosos, pero al final relucientes, casi diría que rechinando de limpios.

Cuando nos vestimos la rutina nos sigue paso a paso. A veces nos vestimos despacio como si fuera domingo o día de fiesta. A veces apurados, con esa prisa
que también cambia cada mañana.

Tus sonrisas, tus gestos, los movimientos de tus manos, son nuevos a pesar de ser los mismos.

Seguimos con la rutina del desayuno que no es siempre igual, que se repite de una forma nueva, tan diferente a veces. Después de todo es otro jugo, otra fruta, otro café, otro pan, otros huevos, otra salsa, otro sabor si no en lo general, si en el detalle. Hasta el café sabe diferente.

Cuando estamos listos para salir, la rutina sigue. ¿Dónde deje mis llaves? ¿Dónde están las tuyas? Nos despedimos con los besos de rutina que también son nuevos, diferentes, aunque el amor es el mismo.

Ese amor que compartimos día a día, como siempre, lo compartimos mucho o poco o demasiado. Es un amor que cada día se siente diferente, que vivimos diferente.

Esta rutina es un fantasma. Y como todos los fantasmas, no existe. Pero igual, hay gente que habla de ella que inventa historias y juraría que la ha visto. Es nuestra actitud, nuestra forma de crear pensamientos, lo que origina que las cosas cotidianas parezcan una rutina sin serlo realmente.

Depende más de nuestro estado de ánimo o nuestra actitud.

Aunque nos parece una repetición de las mismas cosas, cuando nos detenemos a observar los detalles, nos damos cuenta de que en realidad tiene tantas cosas diferentes, que en realidad no es rutina.

Sin embargo, existe otra rutina, que es la repetición de las pequeñas cosas
con las que vivimos el día a día, que las hacemos sin pensar y que prácticamente ni las notamos, de tan comunes y perfectas.

Es una serie de pequeñas rutinas que trabajan para nosotros, sin necesidad de pensarse, en automático y en armonía con nuestra pequeñas necesidades. Y que es tan útil, tan indispensable, que nos da seguridad y confianza.

Que lo mismo sirve para bañarse, cepillarse los dientes, para peinarse o vestirse, para tomar el café de las mañanas.

Todas esas cosas que no necesitamos pensar, para las que nuestra maravillosa mente ha creado pequeños programitas que se repiten sin darnos cuenta.

Esa es la rutina que nos ayuda, que nos salva, la que facilita nuestra vida.

Forma parte de nuestros hábitos, de nuestra forma de vida.
Pero, cosa curiosa, de ésta nadie habla, nadie se queja, nadie se aburre.