lunes, 29 de octubre de 2012

FELICIDAD HECHA EN CASA


¿Que es la felicidad?

Si recurrimos a Wikipedia, nos dice:

"La felicidad es un estado de ánimo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría".

Estoy de acuerdo con la definición, porque habla de un estado de ánimo - todos sabemos cuando estamos felices, lo hemos sentido muchas veces -; nos dice que se produce cuando la persona cree, es decir, que depende de nuestra forma de pensar, de nuestras creencias; pero tambien dice que es una condición interna, es decir, que no depende de nada externo, depende de tu actitud, de ti mismo.

Si en este momento te pregunto si eres feliz, quiza contestes que si porque vives uno de esos momentos en que piensas y crees que la vida es perfecta; quiza contestes que no, porque te falta algo, o porque estás esperando a que suceda algo, por ejemplo: cuando sea grande voy a ser feliz; cuando me titule; cuando me case; cuando consiga en buen trabajo; cuando tenga dinero; cuando tenga mi propia casa; cuando tenga ese coche que tanto me gusta... cuando, cuando, cuando.

De alguna forma, aprendimos a condicionar nuestra felicidad a cosas externas. ¿Y que pasa mientras suceden o llegan esas cosas? simplemente no nos damos permiso de ser felices, de disfrutar nuestra vida cada día, cada momento que estamos viviendo.


Pero la verdad es que nada nos impide que seamos felices en este momento. Solo hace falta que nos demos permiso. Generalmente no nos damos permiso de ser felices, simplemente porque creemos que no podemos y entonces, no nos damos permiso de disfrutar lo que hacemos, lo que tenemos, lo que somos ahora.

Es cierto que a lo largo de nuestra vida nos toca vivir situaciones complicadas, que tenemos que tomar lecciones difíciles y que a veces tenemos alguna perdida importante y no podemos evitar el dolor, ni pasar por el proceso de luto. Pero la mayor parte del tiempo no es así. La mayor parte del tiempo tenemos todo lo que necesitamos para ser felices.

Recuerda: la felicidad es un estado de animo; lo que pensamos y lo que creemos influye en nuestro estado de ánimo. Es una condición interna de satisfacción y alegria.

A veces, solo hay que intentarlo. Pero no una vez, ¡muchas veces! Hasta que se vuelva un hábito, que sea parte de nuestras creencias mas profundas.

Y es tan simple como darte permiso de sonreir. Cuando sonries, la sola acción de sonreir manda un mensaje a tu mente, ¡estas sonriendo! y tu mente asocia la sonrisa con estado de animo alegre y por un momento eres feliz. Si te das cuenta no necesitas una razón en especial. Además, la sonrisa es contagiosa: tu sonries, la gente que te ve sonrie, tu sonries mas y así vas generando un efecto multiplicador de sonrisas.
Cuando eramos niños nos divertiamos y disfrutabamos de todo lo que haciamos. ¿porque nos cuesta tanto trabajo disfrutar de lo que hacemos ahora, como adultos, si somos dueños de nuestros actos, de nuestras decisiones?

Quiza porque en algún momento de nuestra vida, aprendimos que teniamos que portanos serios, que teníamos que reprimir nuestras emociones, que eso de reir y divertirse como enano es solo para niños. Pero al final de cuentas, es solo una creencia y una creencia se puede cambiar.

Cuando digo que la felicidad se puede hacer en casa, quiero decir que la podemos hacer en nuestro interior, porque depende de nosotros mismos, de la actitud que elegimos tener ante lo que pasa en nuestra vida.

¡Podemos hacerlo! Solo falta que nos demos permiso y lo intentemos. Empieza por una sonrisa, es como encender una luz en plena oscuridad.

miércoles, 20 de junio de 2012

PARA EL ESTRES

Si tu día está muy pesado…


Si hoy es uno de esos días en que hay mucho trabajo… y

¡El estresssssss sube y subeeeee!


¡Date un pequeño respiro y recupera la calma!


¡Ciera los ojos y piensa en paz y tranquilidad!

¡Tómate unos minutos para estirar las piernas!


Luego, con mas calma…

Verás que al final, todo tiene una solución….

Y el mundo va a seguir girando aunque ya no estes tú!!!

Así que…

Relajate, solo relajate un poquito…

¿No sabes como?

Aquí esta un ejemplo…



miércoles, 9 de mayo de 2012

¡FELIZ DÍA DE LAS MADRES 2012!

Cuando somos niños…

Nos cuidan, nos alimentan, nos atienden, nos regañan, nos corrigen, nos educan…

Pero sobre todas las cosas, nos aman sin ninguna condición.

Cuando somos adolescentes, no nos entienden, pero nos siguen cuidando, alimentando, atendiendo, corrigiendo, educando con mucho trabajo…

Y nos siguen amando sin condiciones.

Cuando somos jóvenes nos dan muchas recomendaciones, consejos, regaños… y nos siguen alimentando, atendiendo, corrigiendo, educando y no se duermen hasta que llegamos, aunque sea de madrugada…

Y nos siguen amando sin condiciones.

Cuando ya somos adultos, sin importar que ya trabajemos, que no vivamos con ella, que estemos cerca o lejos, siempre piensan en nosotros, si estamos bien, si nos estamos cuidando, etc…

Pero sobre todo, nos siguen amando sin condiciones.

Porque nunca dejan de ser mamás. Hay que aprovechar las oportunidades que tenemos para hacerles saber que las amamos y que estamos agradecidos por todos sus esfuerzos y cuidados, pero sobre todo, por todo ese amor sin condiciones que tienen para nosotros.

Así que respira profundo y dile con mucha enjundia y de todo corazón…

¡GRACIAS MAMÁ!

¡FELIZ 10 DE MAYO!

jueves, 19 de abril de 2012

LA DISCIPLINA, VALORAR LOS BUENOS HABITOS



Del libro "Sea Feliz Ya" de Andrew Mathew, la siguiente frase:

"Deja que la disciplina se encargue de las pequeñas cosas que no te agradan.....
y puedas dedicar tu vida a hacer las grandes cosas que si te gustan".


Los buenos hábitos se empiezan a inculcar desde la mas tierna infancia y le ayudan a las personas a hacer una gran cantidad de cosas, de manera casi automática.

No tienes que pensarlo ni decidir si tienes ganas de hacerlo, solamente lo haces porque ya tienes un hábito formado.

Yo creo que hasta las cosas más insignificantes pueden ser muy pesadas si las haces de mala gana.

La actitud que tenemos hacia las cosas tiene mucho que ver con el trabajo o no que nos cuesta hacer algo, aún cuando se trata de cuidar nuestra salud o de hacer algo bueno por nosotros mismos. Si de todos modos tienes que hacerlo hazlo con gusto. Te darás cuenta de que fácil y rápido terminas de hacerlo.

Formar hábitos nos sirve para todas aquellas cosas que son rutinarias. Puedes trabajar en formar un buen hábito para hacerlas de la manera más práctica y sencilla que encuentres.

Dicen que para formar un hábito tienes que hacerlo durante un mes, de manera constante. Una vez que se convierte en un hábito, lo vas a hacer sin estar analizando si te resulta agradable o no; ya tienes la disciplina para hacerlo y lo llevas a cabo de forma rápida y eficiente.

Imaginate que cada mes trabajas en formar un buen hábito, no importa tu edad, ni tu condición social, solo importa que tomes la decisión de hacerlo y lo hagas de forma consistente.

Pronto te darás cuenta de que haces las cosas sin ningún problema.

En cambio, para las cosas que disfrutas, que te gusta hacer y te hacen sentir bien, puedes dedicar tu energía, tu atención, de manera que se conviertan en algo especial, algo que te da esa sensación de bienestar, de felicidad, que te ayuda a cargar la pila.

Recuerda que la vida se vive un día a la vez, siempre es presente.

No tienes una determinada cantidad de días para ser feliz, ni tantos y tantos días para sufrir, cada día es una oportunidad que no se repite, así que procura ser feliz desde el momento en que te levantas, hasta que te toquen las cosas difíciles.

Por favor, sea feliz, aunque sea solo por hoy.

martes, 7 de febrero de 2012

LA MENTE JUEGA CON NOSOTROS



Nuestra mente suele jugar con nosotros y de vez en cuando rescata del archivo mas enterrado alguna experiencia que nos causó dolor.

Esto pasa cuando estamos en el proceso de cambio y nuestra mente trata de volver a lo que fue nuestra vida anterior, donde predominaban las cosas negativas y tristes.

Si nosotros queremos dejarlo atrás, la pregunta es ¿como le hacemos?, como logramos que nuestra mente deje enterradas todas aquellas cosas que ya no son buenas para nosotros, que ya no son útiles en nuestra nueva forma de pensar y de vivir.

La respuesta es, si se puede y para eso, tenemos dos herramientas o llaves, que nos permiten soltar las emociones ligadas a los recuerdos dolorosos.

Porque al final de cuentas, si cuando eramos niños nos caímos y nos raspamos las rodillas, no tenemos porque volver a sentir el dolor de la raspada. La caída quedó en el pasado, quizá la raspada dejó una cicatriz, pero ya la dejamos sanar y ya no duele.

Como decía, tenemos dos llaves para soltar las emociones ligadas a las cosas desagradables del pasado.

Es importante entender que solo existe el presente, solo podemos vivir en el presente. Le decimos a nuestra mente que deje ir el dolor y el sufrimiento que acompaña a todos esos recuerdos, que ya no tienen porque influir en nuestra vida presente. Si algo hicimos mal, si en algún momento nos equivocamos, en este momento nos perdonamos y nos hacemos responsables por nosotros mismos, por nuestra conducta, por nuestras decisiones, por nuestras palabras y nuestros actos. Pero siempre en el presente.

Esta llave es el perdón. Nos perdonamos a nosotros mismos y perdonamos a los demás. Si alguien nos hizo daño, tenemos el recuerdo de la cicatriz, sabemos que no podemos confiar y no le permitimos a nadie que nos vuelva a dañar. Pero no guardamos ningún rencor, lo liberamos para siempre.

La segunda llave, es el amor. El amor que nace de lo más profundo de nuestro corazoncito y que empieza por amarnos a nosotros mismos. Ya sabemos que somos responsables de nuestra vida, de nuestra mente y de nuestro cuerpo. A partir de este sentido de responsabilidad por nosotros mismos, nos amamos y nos cuidamos, nos protegemos, nos damos permiso de ser felices en el presente, ahora mismo. Ya habrá momentos en que nos toque pasar por alguna circunstancia difícil o dolorosa; pero una vez que la pasamos, la podemos dejar atrás y seguir con nuestra misión de vida: aprender a través de la experiencia humana y disfrutar las pequeñas y grandes cosas que están a nuestro alcance.

Esta llave es el amor. El amor que empieza por nosotros mismos y que podemos compartir con las personas que queremos.

Es un solo e inmenso amor, que compartimos en todo tipo de relaciones con las personas, con los animales e incluso con las cosas que nos gustan y que disfrutamos mientras están con nosotros.

El perdón nos libera, el amor nos permite disfrutar de nuestra vida, de cada experiencia que nos toca vivir.

Pero ojo, el perdón no es un juego. No se vale tirar la piedra y luego pedir disculpas, u después volver a tirar otra piedra, pensando que basta con volver a pedir disculpas. Eso puede pasar una vez, porque todos corremos el riesgo de equivocarnos, de cometer errores. Cuando somos responsables, cuando somos conscientes de las consecuencias que nuestros actos pueden traer, entonces nos toca ser responsables desde antes, desde que tomamos una decisión, porque ya sabemos que ese tipo de actos van a dañar a otras personas y que en realidad no nos benefician en nada

martes, 15 de noviembre de 2011

ERES, LO QUE CREES QUE ERES


Simón dice: “Pienso así porque mi vida ¡es un desastre!” No, Simón, tu vida es un desastre ¡porque piensas así!
Andrew Matthews

Somos lo que pensamos que somos. Generalmente, el primer plano de tus pensamientos está ocupado por tu mente, mientras que tu conciencia, es decir, tu mismo, estás en segundo plano, dejandote llevar por tu mente.

La mente es la "loca de la casa"; es el ama de llaves de tu casa - tu cabeza -. Cuando tu no te quieres hacer responsable de lo que pasa en tu casa, tu mente toma las decisiones y guía tu vida de la mejor manera que puede y con lo que sabe.

Sus herramientas son las ideas, los conceptos, las creencias y paragidmas que has aprendido a lo largo de tu vida. Para que tu vida cambie, es necesario trabajar con tu mente, para que desaprenda todo lo que ya no te sirve e incluso lo que te es perjudicial. En paralelo, tienes que llenar esos huecos de información, con otras herramientas: ideas, conceptos, creencias y paradigmas que te sirvan, que te sean benéficos y te faciliten el vivir con tranquilidad, con paz interior, sin estres, de una forma sana y productiva.

Somos lo que creemos que somos; si cambias tu forma de pensar, la consecuencia lógica y simplea, es que tu vida cambia.

Si observamos a las personas un poco, nos podemos dar cuenta de que cada persona actúa diferente ante una misma circunstancia. No es lo que pasa en nuestra vida, es lo que pensamos hacerca de lo que está pasando en nuestra vida.

La vida es una serie interminable de oportunidades de disfrutar el hecho de estar vivo, ¡aprovéchala!

Tu forma de pensar se fue construyendo a través de muchos años, lo aprendiste desde que eras un niño pequeño y está sustentada en una estructura lógica que te dice lo que es verdadero y lo que no lo es. Es el resultado de tu experiencia y aprendizaje durante tu vida.

Lo maravilloso es que esa estructura lógica está creada con pensamientos y los pensamientos se pueden cambiar; y la única persona que puede cambiar esos pensamientos eres tú. Ese es tu trabajo, aprender a pensar de una forma diferente, para que tu vida sea diferente. Esto implica que te hagas responsable de tu casa - de tu cabeza -, y de la forma en que creas pensamientos.

Esa es la primera tarea: podemos elegir nuestros pensamientos, es decir, podemos decidir si gastamos nuestra energía en pensamientos negativos, en estar mal, en sufrir, o si nos enfocamos en crear pensamientos positivos, para estar bien, para disfrutar de todos esos pequeños placeres que tiene la vida.

Si eres lo que piensas que eres y actúas de acuerdo a lo que crees, ¿que es lo que vas a elegir para el día de hoy?.

Es como elegir la ropa que te vas a poner, pero en lugar de vestir tu cuerpo, se trata de vestir tu mente. La puedes vestir con colores tristes, desagradables, o la puedes vestir de colores alegres, tranquilos, felices.

Recuerda que tu momento de poder siempre es el presente, hoy, hoy, hoy. Hoy puedes tomar decisiones, hoy puedes hacer cualquier cambio en tu vida. El solo hecho de despertar cada mañana y darte cuenta de que sigues aquí, es motivo suficiente para estar feliz, dale la oportunidad a cada día, de ser un gran día.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

LA VIDA ES IMPREDECIBLE, LA VIDA ES SOLO PRESENTE.




Leí un artículo de Isha sobre “celebrar la vida de los que hemos perdido” y recientemente me ha tocado estar cerca de personas que han perdido a sus seres queridos.


Si lo pensamos un poco, todas las personas que conocemos se van a ir en algún momento. Antes o después que nosotros, pero todos tenemos una fecha para partir de este mundo… ¿Cuándo le toca a cada quien?, no lo sabemos, por eso es importante vivir el presente, decirle ahora a cada persona lo mucho que la amamos, lo importante que son en nuestra vida.


Quizá lo sentimos como una pérdida, porque nos hemos acostumbrado a que estén ahí y de alguna forma, pensamos que siempre van a estar con nosotros, pero la realidad es que no es así.
La vida es impredecible, ayer platicamos con una persona y hoy nos dicen que ya no está. Un accidente cambia todo en cuestión de instantes. No sabemos qué circunstancias nos tocarán, ni siquiera el mismo día que estamos viviendo.


Darse cuenta de que solo vives el presente, te cambia la forma de ver y valorar las cosas. Todo lo que quedó en el pasado ya quedó atrás y nadie puede regresar; si encuentras una persona o un objeto que fue importante para ti en algún momento de tu vida, es una nueva experiencia, puede ser mejor o peor que la primera, pero siempre es nueva, diferente, nada vuelve a ser igual, porque incluso nosotros no somos los mismos.


El otro concepto es el de Celebrar. ¿Que tendríamos que celebrar cuando la pérdida es tan dolorosa?, ¿Cuándo además de perder a un ser amado, ahora tenemos que asumir responsabilidades que antes no teníamos? Y sin embargo, una vez que se logra aceptar la pérdida – porque así como Dios nos da, Dios nos quita – lo mejor es seguir adelante con nuestra vida. Por algo seguimos aquí y en algún momento, llegará nuestra hora de partir.

Una amiga me contó la siguiente historia.


Después de mucho tiempo que paso sin ver a una de sus amigas, supo que acababa de quedar viuda. Sintió la necesidad de acompañarla en ese trance difícil y fue a visitarla. Para su sorpresa, la encontró tranquila, muy bien vestida y bien arreglada. Le dio el pésame y no pudo evitar comentarle que esperaba encontrarle deprimida y en medio de un mar de lágrimas.


La respuesta es hermosa. Recién acababa de perder a su compañero de vida y sin embargo no había tristeza en su corazón. Le contó como lo conoció, como se hicieron novios y se casaron; también, como en todos esos años, habían logrado tener una relación sólida, de confianza y amor, de respeto y consideración el uno para el otro.


Por eso, en lugar de llorar por la pérdida, ella creía que tenía que agradecer a Dios, tenía que celebrar por todos esos años que pudieron pasar juntos y que vivieron bien, siendo amigos, esposos, amantes, compañeros de vida.


La historia me encantó. Celebremos lo bueno, la alegría, el amor, el respeto y la compañía de esas personas que fueron importantes en nuestra vida, que nos dejaron tantas cosas, con las que compartimos tantos buenos momentos.


No podemos dejar de sentir la pérdida y tenemos que pasar todo el proceso de duelo. Pero también es importante reconocer y valorar las cosas buenas que esas personas dejaron en nuestra vida.


Rescato unas frases del artículo de Isha, que dicen:


“Esto nos recuerda la imprevisibilidad de la vida, cómo nos sorprende diariamente de alguna manera y cómo algunas veces la sorpresa se convierte en shock con la muerte de un ser amado, una enfermedad repentina o una tragedia que nos mueve a todos.”


“Incluso cuando nos sentimos perdidos, confundidos, desorientados o desolados, todos podemos traer nuestra atención a nuestros corazones. Siéntelo latir, siente su tibieza, en su interior puedes descubrir amor-conciencia. Es inagotable, ilimitado.”


Creo que asociamos la pérdida con el miedo al cambio que esta representa en nuestra vida, con las cosas que dejamos pendientes por decirle a esa persona o las cosas que dejamos de hacer por ella. También nos abruma asumir la responsabilidad, cuando esa persona se hacía cargo de tantas cosas, que ahora tendremos que realizar nosotros mismos.


Esto lo escuche de una persona muy querida: Cuando alguien se nos va, lo mejor que podemos hacer es entregárselo a Dios, dejarlo en sus manos, aceptar lo irremediable, dejarlos partir.
Eso nos ayuda a aceptar la pérdida y nos hace conscientes de que tenemos que seguir adelante con nuestra vida. Si seguimos aquí, es porque tenemos todavía tareas pendientes.


Recuerda: no somos seres humanos buscando experiencias espirituales, somos seres espirituales viviendo la experiencia humana. Cuando terminamos nuestro aprendizaje en este mundo, dejamos todo lo material – el cuerpo, el cerebro, las pertenencias – y solo nos llevamos las experiencias, sobre todo aquellas que nos hicieron más fuertes, más amorosos, más sabios.

Que tengas un gran día.