jueves, 18 de agosto de 2011

EL AMOR ES FUNDAMENTAL EN NUESTRA EXPERIENCIA DE VIDA






Estamos en este mundo, principalmente por dos razones fundamentales:
1) Aprender, y 2) Ser felices.

Siempre estamos aprendiendo, desde que nuestra mente empieza a trabajar y nuestros sentidos empiezan a captar información en el vientre materno, hasta que exhalamos el último suspiro.

Para ser felices, primero tenemos que resolver nuestro conflicto interno, es decir, el conflicto que tenemos con nosotros mismos. La mejor forma de resolverlo, es aprendiendo a amarnos a nosotros mismos.

Es decir, el amor tiene que empezar, necesariamente, por amarnos a nosotros mismos.

El concepto de amor que aprendimos y que nos repiten los cuentos y las historias está equivocado. No se trata de dar todo nuestro amor a una persona y que esa persona nos de todo el amor que necesitamos. Cuando lo vemos así, estamos creando una gran dependencia de la otra persona.

Imagínate que estás en un intercambio de regalos. Tú te esmeras y compras el mejor regalo que puedes, sin importar el costo. Pero la otra persona no hace lo mismo, solo por cumplir, te da cualquier cosa, algo que ni siquiera te gusta o te sirve. ¿Cómo te vas a sentir? Frustrada, decepcionada, triste. Te vas preguntarte porque es así contigo, ¿será que no mereces algo bonito?, o ¿será que no valoran lo que tú haces, el esfuerzo, la dedicación, el sacrificio? En fin, al final te quedas con la certeza de que no es justo y en tu alma se queda un pequeño rencor que crece con el tiempo.

Así es la idea del amor que nos enseñaron. Primero los demás, luego tú. Tú tienes que esforzarte por quedar bien, por hacer sentir bien a los otros. Al final, no te queda energía ni tiempo para ti misma.

Ahora, imagínate que en tu corazón está todo el amor que necesitas. Ahí, justo en tu interior. Solo tienes que darte cuenta, porque ahí ha estado toda tu vida. Pero el amor empieza por amarte a ti misma, para que ese amor se desarrolle y crezca hasta convertirse en algo maravilloso, solo necesitas amarte a ti misma. Para esto, tenemos la siguiente lista:

- Aceptar que eres la mejor persona que puedes ser en este momento.
- Entender que tú no eres ni tu cuerpo ni tu mente. Tú eres la fuerza vital que les da vida, por lo tanto, eres amor en su más pura expresión.
- Entender que tu cuerpo y tu mente, son tus herramientas para vivir la experiencia humana. Es importante que las cuides y las mantengas en buen funcionamiento, porque te van a durar toda la vida.
- Amarte a ti misma significa que te aceptas tal y como eres. No necesitas ser perfecta, porque estás en este mundo para aprender y mejorar.
- No regañarte por nada. Darte cuenta que en tu interior, tu parte emocional es como una niña de tres años que lo que necesita es apoyo, amor y comprensión. ¡Y solo tú se los puedes dar!

Una vez que te amas y te aceptas tal y como eres, aprendes a sentir respeto por ti misma. Eso se proyecta en todas tus relaciones.

Con el tiempo, te vas a dar cuenta de que tu corazón se puede convertir en una fuente de amor inagotable. Pero tienes que empezar por el amarte a ti misma. No puedes dar lo que no tienes.

Ahora imagínate que tienes un helado muy rico, que nunca se termina. Cada vez que necesitas helado, ahí está, tienes más que suficiente y lo puedes compartir con quien tú quieras.
Entonces, lo que necesitas, es encontrar a una persona que también tenga su propio helado. De lo que se trata, es que podemos compartir nuestro helado con la persona que nosotros elegimos y aceptamos que esa persona nos comparta de su helado, pero si no lo hace, no pasa nada. Tenemos todo el helado que necesitamos.

El amor es como ese helado. Empieza por amarte a ti misma, nace de tu interior y tu corazón es una fuente inagotable de amor. Tenemos todo el amor que necesitamos en nuestro propio corazón, solo tenemos que amarnos a nosotros mismos.

Cuando encontramos a una persona que nos interesa, podemos compartir nuestro amor con ella y ella puede compartir su amor con nosotros. No se trata de dar y recibir, se trata de compartir.
Así, ¡nadie se queda con las manos vacías!, compartimos, hacemos cosas juntos, nos respetamos, nos apoyamos para crecer juntos. ¿Te suena mejor?

El amor, cuando es amor, es siempre verdadero.

Nuestras relaciones son diferentes: podemos tener un novio o compañero, podemos tener amigos y amigas, podemos tener familiares, compañeros de trabajo o de escuela. Podemos quererlos a todos, con el mismo amor – el amor es uno solo – pero nuestra relación con cada uno de ellos es diferente.

Con nuestro compañero – novio, amante, esposo, pareja – compartimos nuestra sexualidad, nuestra intimidad.
Con nuestros familiares, compartimos buenos y malos momentos; vivimos en la misma casa o nos visitamos, nos cuidamos y estamos pendientes unos de otros.
Con nuestros amigos, compartimos cosas que nos gustan y tenemos alguien con quien hablar, a quien confiarle nuestras cosas.

Nuestras relaciones son diferentes con cada persona. El amor es uno solo, es el mismo. El amor es parte de nuestra esencia, es parte de nuestra energía vital.

Por último, es importante que recuerdes esto: el pasado ya es historia y no tiene ninguna fuerza sobre nosotros. Es nuestra mente la que insiste en traer los malos recuerdos. El futuro, no ha llegado y en realidad, no podemos saber qué es lo que va a pasar mañana. Lo único que tenemos en realidad es el presente. Este día, hoy, el ahora. Todo ocurre en el presente, es en el presente cuando tenemos el poder de decidir cómo queremos que sea nuestra vida los siguientes años.

Saludos y buen día





lunes, 1 de agosto de 2011

LAS TRAMPAS DE LA FELICIDAD - DR RUSS HARRIS



Encontré este libro, "Las trampas de la felicidad" del Dr. Russ Harris, en el que desarrolla un esquema interesante sobre porque nos cuesta tanto trabajo lograr ser felices por mas tiempo.

También me encantó una parte de la dedicatoria, la que va dirigida a su pareja, que a la letra dice: "... cuyo amor, buen juicio y generosidad han enriquecido mi vida y abierto mi corazón en formas que jamás imaginé que fuesen posibles". Es cierto, una persona que te respeta y te ama, a través de esa generosidad, te permite abrir tu corazón con seguridad y una confianza plena y completa.

Volviendo al libro, éste se basa en la Terapia de Aceptación y el Compromiso (ACT, por las siglas en ingles de Acceptance and Commitment, creada en EUA por el psicologo Steven Hayes).

Explica la manera en que la concentración mental, la aceptación, la desactivación cognitiva y los valores pueden liberarnos de lo que el llama, la trampa de la felicidad.

En la primera parte desarrolla el tema "Como tiendes la trampa de la felicidad" y explica de forma muy sencilla, la razón de que nuestros esfuerzos por encontrar la felicidad y mantenerla, no dan resultado porque están basados en ideas y conceptos equivocados - lo que el llama "los mitos" de la felicidad.

En la segunda parte del libro, nos explica como hacer para "Transformar tu mundo interior", con base en los principios modulares de ACT. En vez de tratar de eludir o eliminar los pensamientos y los sentimientos negativos y /o dolorosos, como podemos aprender a relacionarnos con ellos de una forma más sana, a partir de los cambios que realizamos en nuestro interior - las ideas, los conceptos, los paradigmas-.

En la tercera parte explica que hacer para trabajar y que logres "Crearte una vida digna de ser vivida", en la que explica que en vez de perseguir pensamientos y sentimientos felices, vas a centrar tu atención en crearte una vida rica y significativa. Esta parte habría que revisarla con detenimiento, porque muchas de las técnicas para mejorar tu vida y lograr un mayor desarrollo personal, está ligado a la forma en que creamos pensamientos y como el tipo de pensamientos que vamos creando, influye en nuestra vida y afecta a las personas que están a nuestro alrededor.

Hoy platicaremos un poco de la primera parte, en donde podemos aprender la forma en que creamos lo que él llama "la trampa de la felicidad" y como, sin pensarlo, nosotros mismos nos metemos en ella.

En principio, define la felicidad, como "vivir una vida rica, plena y significativa". Esto no me da mucha luz al respecto, porque me queda la inquietud de pensar "si, esta bien, pero lo que todos queremos saber es la manera de lograr esa vida rica, plena y significativa". Me gusta mas la definición de Leonardo Stemberg, que dice: La felicidad es tu actitud ante la vida.

Lo siguiente en el libro es que nos explica lo que a su parecer y entendimiento son los cuatro mitos que integran el diseño básico de la trampa de la felicidad, que son:

Mito no.1.- La felicidad es el estado natural para todos los seres humanos.

Aquí habla de que a pesar de que creemos que debemos y podemos ser felices siempre, las estadísticas nos dicen que la mayor parte del tiempo no lo somos, nos sentimos mal y sufrimos o estamos deprimidos. Esto, principalmente porque nuestros conceptos de la felicidad están equivocados. Buscamos ser felices, con el mapa equivocado, sin realmente entender que estamos buscando.

Mito no. 2.- Si no eres feliz, eres anormal.

Aquí habla de que la mayoría de la gente trata de aparentar que es feliz y se esfuerza por no tener sentimientos negativos o tristes. Sin embargo, no puedes evitar las emociones, independientemente de como las clasifiques. Las emociones son parte de tu vida y lo mas importante es como te relacionas con ellas.

Mito no. 3.- Para crearte una vida mejor debes deshacerte de los sentimientos negativos.

No puedes deshacerte de las emociones, aunque te hagan sentir mal. Las emociones son la forma en que tu cuerpo reacciona ante los estímulos externos o internos. Tu vida será mejor, no al dejar de sentir, sino al aprender a entender las emociones y la mejor forma de lidiar con ellas, de manera que te sirvan para entender lo que sucede y no solo para sentir.

Mito no. 4.- Debes poder controlar lo que piensas y sientes.

Entender que nuestra mente genera constantemente pensamientos y que muchos de estos pensamientos están ligados a creencias que generan diferentes emociones, nos permite entender que mas que controlar los pensamientos, podemos hacernos conscientes de nuestra capacidad de elegir lo que queremos pensar. Es parte de nuestro poder - en el momento presente - el tipo de pensamientos que queremos crear.

Continuaremos con el resumen de este libro, mas adelante.

Seguiremos en contacto.





(Este todavía no lo encuentro)

viernes, 3 de junio de 2011







Louise L. Hay en su libro “Tu puedes sanar tu vida”, explica que muchas de nuestras ideas son limitantes y bloquean nuestras opciones de abrirnos a la prosperidad, por estar relacionadas con carencia y necesidad.



Dice que es importante agradecer todo lo que tenemos y bendecirlo con amor. Eso lo hace crecer y permanecer en nuestra vida.

También explica muy bien el concepto de merecer. Todos merecemos lo mejor que la vida puede poner a nuestro alcance y en el universo hay suficiente para todos.

Una parte que me gusta mucho, es que dice que cuando alguien nos quiere dar algo, ya sea un presente, reconocimiento, un elogio, o hacer una invitación, lo podemos recibir con alegría y placer, con amabilidad, con una gran sonrisa y un enorme “gracias”.

En eso estaba cuando recibí un correo de Cece con la siguiente nota:

“Dice el libro del buen Karma que no debes decir “de nada”, porque es como si minimizaras lo que haces con buena intención”. Luego añadió: “En ingles se dice “your welcome”, que es “bienvenido”.

Esto me hizo reflexionar, que efectivamente, nos enseñaron a contestar el “gracias” con un “de nada”, o “no es nada”, o “no tiene importancia” y creo que es cierto, es como quitarle valor a lo que hacemos o damos con la intención de ayudar a alguien o simplemente de demostrar nuestro afecto.

Lo damos de todo corazón y con la mejor intención de que sea útil, agradable y quizá valioso para esa persona.

Por eso, creo que tiene razón cuando dice que un “gracias”, lo podemos contestar de otra forma, que no minimice o desvalorice ese acto de amor que realizamos.

Porque dar, es un acto de amor tan valioso como saber recibir, aceptar con gusto lo que otros nos ofrecen con buena intención. Damos algo y en reciprocidad, recibimos algo. Dicen que el agradecimiento se puede demostrar de muchas formas: con una mirada, con una sonrisa, con un abrazo, con un gracias.

Dejemos de lado el exceso de modestia, las frases como “no te hubieras molestado” bien pueden quedar a un lado para decir solamente “Gracias”.

Y del otro lado, cambiar la forma en que contestamos a un “gracias”. En lugar de decir “de nada” o “no tiene importancia”, podemos decir que lo hacemos con gusto, que deseamos que le sirva o ayude, que esperamos que sea un bien, que sea útil, en fin, debe haber muchas otras frases que cambien el protocolo que aprendimos en nuestra infancia.

Porque las palabras tienen un significado que va mas allá de la educación o las buenas costumbres. Las palabras tienen poder, tienen un valor y debemos aprender a reconocerlo.
Las palabras llegan a nuestros oídos, pero su significado va mas allá de nuestra mente consciente, hasta nuestro subconsciente, a nuestras emociones.

Al fin de cuentas, el valor de las palabras está en el significado que le damos cuando nos comunicamos con otras personas y en ellas reflejamos nuestras creencias.

En la medida en que aprendemos a generar pensamientos positivos y cambiamos nuestra forma de expresarlos, reforzamos nuestras creencias más profundas.

Podemos hacernos conscientes del uso que le damos a las palabras, de su significado, de lo que representan para cada uno de nosotros.

Decir gracias nos permite hacer patente nuestra gratitud. Saber agradecer y valorar lo que tenemos ahora, nos ayuda a mantenerlo y mejorarlo. Abrimos nuestra mente y nuestro corazón para recibir más, porque merecemos más, somos dignos de recibir, de tener, de disfrutar todo lo que el mundo tiene para nosotros.

De ahora en adelante, valoremos esos actos de amor que consisten en dar, en compartir lo que tenemos, con otras personas. Ya sea que lo necesiten o que sea nuestro deseo darlo. A un gracias, contestemos “con mucho gusto”, o “es un placer”, o “deseo que te sirva, que te guste, que te sea de utilidad”.

Que tengas un gran día.

martes, 12 de abril de 2011

REFLEXIONES SOBRE EL LIBRO "DIOS VUELVE EN UNA HARLEY", PARTE 2

Continuamos con las reflexiones del libro. La siguiente frase me gustó mucho. “Intenta no pensar en función de pecados. Estás aquí para aprender, no para atormentarte con el sufrimiento pasado. Olvídate de todo eso, limítate a vivir este preciso momento, e intenta amar lo que ves.” Totalmente de acuerdo. Estamos aquí para aprender y si en algún momento rompemos una regla por las razones que sean, más que el sentimiento de culpa, lo que nos sirve es reconocer nuestra responsabilidad, porque a partir de esto es que aprendemos del error. Las reglas nos ayudan a establecer el comportamiento deseable y aceptado por la mayoría de las personas con las que convivimos. Existen reglas de carácter universal, como “no mataras” o “no robaras” y que todos entendemos como buenas y válidas. Existen otras reglas cuyo cumplimiento es deseable, pero que al final depende de la decisión de cada persona si la cumple o no. Por otro lado, también mantenemos reglas que ya no aplican ni se justifican, ya sea porque han pasado muchos años o por que han cambiado las cosas. “Cuida de ti misma ante todo y sobre todo. Pues tú eres yo y yo soy tú, y cuando cuidas de ti, cuidas de mí. Juntos nos cuidamos uno al otro.” No se trata de ser egoísta, se trata de valorarnos a nosotros mismos porque somos la mejor persona que podemos ser en este momento. Cuando te amas y te aceptas tal como eres, te procuras lo que necesitas y haces lo necesario para estar bien. Si tú estas bien, entonces puedes ayudar a las personas que quieres o compartir lo que tienes con otras personas. “Lo esencial es ser honesto con uno mismo, para que nada ni nadie te intimide” Cuando te aceptas tal y como eres, no tienes que esforzarte por aparentar que eres de tal o cual manera. Simplemente eres tú mismo, eres auténtico y las demás personas lo perciben y te aceptan tal como eres. “Cuando sepas con exactitud quien y que eres, con todos tus defectos y cualidades, entonces no tendrás que gastar tiempo y energía tratando de ser distinta. El siguiente paso será aceptar tus defectos y ahondar en tus virtudes, y amar todo lo que constituye tu persona”. Esto representa aceptarte tal y como eres, amarte a ti mismo, tal y como eres. Reconocer tus virtudes y habilidades para desarrollarlas; reconocer tus defectos y aceptarlos. Si los puedes cambiar, adelante, es tu decisión. “Esto era el verdadero amor, la clase de amor que siempre habías estado buscando y que había estado en mi misma durante todo ese tiempo”. “Lo único que tenía que hacer era verme a mí misma tal y como era, quererme por lo que era y luego, simplemente, compartir ese amor”. Cuando aprendes a amarte a ti misma, tal y como eres, ese amor que hay en tu interior, crece y crece sin medida. Podemos hacer crecer ese amor y llenarnos tanto de él, que podemos compartirlo con las personas que nosotros queremos. Para nosotros mismos, somos la persona más importante del universo, solo tenemos que aprender a querernos tal y como somos. “Amor en su forma más pura. Esa clase de amor que tan solo quiere expresarse, que no pide nada a cambio.” “Me invadió un amor magnánimo para mí misma. No importa que aspecto tenía o que conseguía en la vida ¡Me quería a mi misma!” Este es el primer gran cambio que necesitamos lograr. Entender que el amor nace de nosotros mismos y empieza por amarnos a nosotros mismos, sin condiciones, sin limitaciones. No te criticas, no te regañas, en lugar de eso te amas y te apoyas en todos tus proyectos. Si te equivocas aprendes, si lo logras, ¡disfrútalo! “Tienes que actuar de corazón – dijo – Se tu misma, sin más. Utiliza tu verdadera personalidad. Empieza por las cosas con las que de verdad disfrutas, hazlas cada día, varias veces al día si te apetece. Ponte la ropa con la que te sientes más a gusto. Se tú misma. Escucha la clase de música que de verdad te conmueve. Confía en que tu cuerpo te diga que comer en vez de seguir una dieta demencial.” Que maravilloso es poder hacer lo que uno siente. Darte permiso de ser tu misma sin más, experimentar la vida en toda su maravillosa extensión, ser consciente de cada detalle, disfrutarlo por el simple hecho de estar vivo. Vestirte bien, pero a tu gusto, para gustarte a ti misma antes que a los demás. Darte permiso de vivir a plenitud cuando las circunstancias te lo permiten, porque nunca sabes cuándo vas a enfrentar una pena o un dolor. “Me sentía bella y sexy simplemente por el hecho de existir. No me importaba como me clasificarían los demás, y aquella era una sensación maravillosa.” Te amas y te aceptas tal y como eres, te sientes bella y sexy y lo proyectas de una forma tal, que los demás lo perciben. No importa cuánto pesas, tampoco importa compararte con nadie, el amor es tuyo y puedes hacer lo que quieras con él. ¿Qué cosa más hermosa puedes hacer, si no es compartirlo? “La vida se había convertido en una aventura muy apasionante. Eran muchas las cosas que habían cambiado pero, sobre todo, era yo la que había cambiado.” Esta es la frase con la que cierra el libro. Finalmente se da cuenta de que es ella misma la que ha cambiado, cambió sus ideas, sus pensamientos y esto la llevó a cambiar su forma de vivir.

viernes, 25 de marzo de 2011

REFLEXIONES SOBRE EL LIBRO "DIOS VUELVE EN UNA HARLEY"


Descubrí este libro gracias al blog de Cece. Se llama “Recomendaciones de Cece” y se encuentra en la siguiente liga: http://recomendacionesdecece.blogspot.com/

El libro es “Dios vuelve en una Harley”, de Joan Brady, está interesante y se puede leer de corrido en 2 o 3 horas. La protagonista se llama Christine, tiene 37 años y es enfermera.
Lo que me gustó de este libro son las lecciones de vida que contiene en explicaciones y frases que te hacen reflexionar y que quiero compartir con ustedes.

Todas las frases extraídas del libro están entre comillas.

“No existen las coincidencias, todo lo que sucede es parte del fluir universal”.

Dicho de otra forma, todo lo que sucede en nuestra vida, sucede por algo. Siempre hay una lección de vida, algo que tenemos que aprender, tanto de las cosas buenas como de las no tan buenas. Si nos damos cuenta de esto, sabemos que podemos elegir como reaccionar frente a las circunstancias que nos tocan en la vida, con qué tipo de energía las vamos a enfrentar.

Tenemos dos opciones, trabajar apoyando lo que queremos o dejar que sean los demás los que decidan. Podemos elegir trabajar para lograr nuestros objetivos, para salir adelante, porque aún las peores circunstancias terminan por pasar. Esto en lugar del abandono y la desidia. Tú eliges, incluso cuando no haces nada, estás eligiendo.

“Todos estamos evolucionando, mejorando, cada vez más cerca de las auténticas verdades”

“No hay nadie perfecto. La perfección es un espejismo, una manera de elevar el objetivo”

Comento las dos frases juntas. Pasamos nuestra vida aprendiendo, mejorando y creemos que tenemos que llegar a ser perfectos. Hay que entender la diferencia entre ser perfecto y hacer las cosas de una manera impecable, bien hechas, de una manera que podríamos llamar perfecta.

Hacer bien las cosas es una forma de poner lo mejor de nosotros en lo que hacemos en nuestra vida diaria. En los cuatro acuerdos dice: da lo mejor de ti.

Las cosas pueden quedar perfectas, las personas no. No somos perfectos, porque siempre estamos cambiando, generalmente para mejorar. Nuestra mente y nuestro cuerpo son herramientas maravillosas, que nos permiten experimentar el mundo, para conocer y entender nuestra experiencia de vida. Pero en realidad no vamos a llegar a ser perfectos en esta vida, porque, ¿Qué sentido tendría la vida si fuéramos perfectos? ¡Ya no tendríamos nada por aprender o por mejorar!

Seguramente la perfección de nuestro ser, corresponde a otra dimensión o etapa de nuestra existencia, más allá de la experiencia de vivir en este planeta. Aquí vinimos a aprender y a ser felices la mayor parte del tiempo.
“Tu mente puede llegar a entender muchas cosas maravillosas. No derroches tu capacidad concentrándote en antiguos resentimientos o pensamientos negativos.”
Siempre podemos elegir, y en este caso, elegir en que usamos nuestra capacidad y nuestra energía. La Ley de la atracción dice que atraemos el mismo tipo de energía que generamos. Si generamos pensamientos negativos, atraemos cosas negativas; si generamos pensamientos positivos, atraemos cosas buenas y positivas a nuestra vida. Solo hay que intentarlo.

“Ten confianza en ti misma. Déjate ir. Hay una vida maravillosa ahí afuera esperando a que la disfrutes. Despréndete de toda esa rabia y permíteme mostrarte el camino”

Muchas de las limitaciones que creemos tener, ¡están en nuestra mente! Si no se trata de un impedimento físico o que sea algo muy especializado, podemos hacer casi todo lo que nos proponemos, lo que determinamos como una meta en nuestra vida. Cuando realmente quieres algo, todo el universo confabula para que lo logres – dice Paulo Coelho en “El alquimista”.
Muchas veces, ¡basta con intentarlo!

Hay una parte en donde Joe – el motociclista de la harley – le explica que está rodeada de muros que ella misma ha construido, estos muros representan lo que usamos para protegernos.

“Los muros que has levantado alrededor de tu corazón. Ya has empezado a confiar un poco en mi y los muros se están derrumbando.”
-Los muros - “Te aíslan, cierto que te protegen de que te hagan daño, que mantienes mucho miedo encerrado dentro. También te impiden ver lo que es real. Traspasarlos no es derrumbarlos, es más bien como saltarlos, o más simple aún, ignorarlos, para funcionar a pesar de ellos.”
Cuando pasamos por experiencias dolorosas, tratamos de protegernos para no repetir el dolor. Sin embargo, este caparazón, además de protegernos, también nos aísla de los otros. Nos encerramos con nuestros miedos y estos nos impiden ver la vida tal cual es, nos perdemos de las maravillas del mundo, de la vida.

“Vive cada momento de tu vida, pues todos son preciosos y no debes malgastarlos.”

Este es uno de los mandamientos personales para la protagonista del libro, pero nos sirve a todos en general. Vivir el presente, despertar nuestra conciencia para darnos cuenta de todas las maravillas que hay a nuestro alrededor. Darnos la oportunidad de disfrutar aún con las cosas más sencillas de la vida. Valorar lo que tenemos ahora y disfrutarlo.

Seguiremos con la segunda parte, la próxima semana.


viernes, 18 de febrero de 2011

MIDIENDO LA VIDA


















Todos aprendimos el concepto del tiempo, como la sucesión de hechos, de cosas; lo entendemos como la percepción del movimiento de las cosas, porque si todo estuviera inmóvil, ¿Cómo podríamos medir el tiempo?

Necesitamos del movimiento de rotación de la tierra para medir los días; necesitamos de su movimiento de traslación alrededor del sol para medir los años – las estaciones se producen debido a la inclinación del eje polar-.

Y sin embargo, la percepción particular del tiempo que tenemos cada uno de nosotros es diferente dependiendo de las circunstancias en las que estamos. Por ejemplo, si estamos esperando a una persona importante para nosotros, percibimos el paso del tiempo de una manera; cuando estamos disfrutando de una actividad se nos pasa el tiempo volando; cuando alguien que esperamos se retrasa, a partir de la hora pactada, el tiempo parece que se arrastra de tan lento que pasa.

Sin embargo, el tiempo es el mismo para todos, aun cuando nuestra percepción sea diferente.

Nuestra percepción del tiempo también depende de nuestra edad. Es diferente en los extremos de la vida, que en la parte media. Para un niño pequeño, hablar de un año representa una gran cantidad de tiempo, porque si tiene tres años, representa una tercera parte de su vida. Para una persona que está en el ocaso de su vida, en la vejez, el tiempo se percibe diferente pero por otras razones: el reloj está en la cuenta regresiva. Si hablamos que algo va a pasar dentro de un año, parece tanto tiempo y a la vez tan poco; y siempre queda la pregunta, ¿será que dentro de un año todavía esté en este mundo o ya RIP? (como dice CC)

Nuestra percepción también cambia cuando la vida nos sacude y nos toca vivir experiencias difíciles. Cuando superamos una enfermedad grave, vemos las cosas diferentes; o si un familiar cercano se enferma, nuestras prioridades cambian, muchas cosas dejan de tener importancia y nos concentramos cuidar a esa persona que tanto queremos, para estar con ella y apoyarla.

Por otro lado, la forma de medir el tiempo puede ser diferente, según el lugar, el país, la cultura o incluso las creencias e ideas personales.

Porque la forma de medir algo, es simplemente un acuerdo que aceptamos todos, bajo un sistema de medición que en algún momento se estandariza y se convierte en oficial. En muchas partes del mundo usamos el sistema métrico decimal, pero también hay lugares en que se sigue utilizando el sistema ingles. Unos en metros, otros en yardas, pero todos medimos.

Hace tiempo tuve la oportunidad de ver en video, la obra musical llamada “Rent”.
En wikipedia dice: “Es una obra de teatro musical - compuesto por Jonathan Larson, que falleció a causa de un aneurisma aórtico la víspera al estreno de su obra. Ganó 4 Premios Tony y el Premio Pulitzer. Se estrenó en Nueva York el 29 de abril de 1996 en el Nederlander Theatre, donde continúa como el séptimo show con más representaciones en Broadway. Basado en la ópera "La Bohème" de Puccini, el musical se centra en un año en la vida de un grupo de jóvenes artistas y músicos tratando de sobrevivir en el Nueva York de principios de la década de los 90's, bajo la sombra del sida”

La canción con la que inicia la obra habla de los 525,600 minutos que tiene un año, ¿como mides un año de tu vida: ¿simplemente en días?, ¿en tazas de café o cigarrillos?, ¿en horas de trabajo?, ¿en puestas de sol?, ¿en momentos especiales?, ¿en pulgadas, en millas?, ¿en risas, en luchas?, ¿en ingresos?... y que tal si lo midiéramos con amor, es decir, a través los actos de amor que hacemos cada día, todos los días.

Recuerden que el amor en sí mismo, no se puede medir, porque es como una fuente inagotable, como un rio que fluye constantemente.

Si vamos un poquito más lejos, ni siquiera tendríamos que medir un año, bastaría con medir un día a la vez, el hoy, el presente, que finalmente, es el único tiempo que realmente tenemos.

Sería fantástico que cada persona se diera cuenta de que puede llenar su día, con actos de amor, de ternura, de amabilidad hacia los demás, de sonrisas, de detalles hacia las personas que aman.

Por ejemplo, tratar con amabilidad a las personas sin importar su rango, o su ropa, o su auto o su casa. Dedicar tiempo, con toda nuestra atención, a nuestros seres queridos; aportar algo desinteresadamente a las personas que necesitan ayuda; apoyar a alguien cercano cuando pasa por malos momentos.

Dar un pequeño regalo, de corazón, solo porque nos nace hacerlo, sin ningún compromiso. Tener esos pequeños detalles de atención y cariño con las personas que más queremos, solo por hacerles ver que pensamos en ellos y que son importantes para nosotros.

En la mañana leí un artículo de Luza Alvarado que se llama “El agradecimiento nos hace más fuertes”, muy bueno por cierto. Entendí que el agradecimiento también es un acto de amor, es como un regalo para quien ha hecho algo por nosotros, no importa si es su trabajo o lo hace por simple amabilidad, vale la pena decir “gracias”. Al final del artículo viene una frase excelente: "Si la única oración que rezaste en tu vida fue 'Gracias', con eso es suficiente", Meister Eckhart

Lo único que necesitas es estar dispuesto a cambiar, para hacer las cosas de manera consciente, con amor. Pero recuerda que el amor empieza por amarte a ti mismo, por aceptarte tal y como eres. Porque el amor nace de tu interior y solo puede crecer cuando aprendes a amarte a ti mismo.

Que tengas un gran día.

lunes, 14 de febrero de 2011

14 DE FEBRERO, DIA DEL AMOR Y LA AMISTAD




Hoy festejamos el día del amor y la amistad.

Nos damos regalos, abrazos y buenos deseos.

Lo consideramos un día especial.

¡Qué bueno es tener cosas que festejar!

Solo hay que tener en mente que:

- El amor y la amistad se festeja un día, pero se vive todo el año.

- El tamaño o el valor de los regalos, no tiene que ver con los sentimientos.

- No hay regalo que pueda demostrar un amor sincero o la lealtad de un amigo, o el cariño de nuestra familia.

Los regalos solo son una forma de decir: te quiero

No se trata de merecer o no, solo se trata de comunicar nuestros sentimiento.
Acéptalos con una sonrisa

¡Feliz día de San Valentín!