martes, 18 de abril de 2017

LA GENTE FELIZ APROVECHA LAS OPCIONES DE CAMBIO


La gente feliz no solo acepta el cambio, ¡lo aprovecha! Son las personas que dicen: ¿Por qué habría de querer que mis próximos cinco años fueran como los últimos cinco?

(Del libro: Sea feliz ya, de Andrew Mathews)



 
Cuando alguien nos habla de hacer cambios en nuestra vida, nuestro inconsciente se resiste por miedo.
 
Generalmente creemos que tenemos el control de todo lo que pasa en nuestra vida, tenemos cierta seguridad en que las cosas van a permanecer igual por mucho tiempo. Tenemos establecidas rutinas y hábitos, cuyos resultados o consecuencias son conocidas, lo que nos da una agradable sensación de seguridad.

Sin embargo, la vida es un largo camino lleno de cambios, nada que esté vivo permanece igual. De manera constante, cambiamos: crecemos, aprendemos nuevas cosas, conocemos gente diferente, emprendemos nuevos proyectos, hacemos cosas nuevas.

El cambio es una parte inherente de estar vivo, es crecer, desarrollarse, moverse, aprender.

La diferencia está en la actitud que tenemos ante esa serie de cambios. Muchas veces nos entusiasman, otras nos sentimos temerosos al principio, pero luego nos adaptamos y seguimos adelante. Lo más difícil es cuando tenemos miedo, nos resistimos, lo sufrimos, tratamos de evitarlo.

Si entendemos que el miedo es nuestro sistema de seguridad, que nos ayuda a mantenernos vivos, a evitar peligros y correr riesgos innecesarios, podemos diferenciar las situaciones en las que podemos estar en peligro y aquellas en las que el miedo solo es reflejo de sentirnos inseguros.

Recuerda que la felicidad no es una circunstancia ideal en tu vida, es la actitud que tienes ante la vida. Si quieres que las cosas sean diferentes, tienes que tomar el riesgo de cambiar tu forma de pensar y crear pensamientos. Si cambias tu actitud, cambias tu vida.
 

lunes, 2 de enero de 2017

EL MEJOR LUGAR PARA CAMBIAR

 
1.-        Por lo general, el mejor lugar para un nuevo comienzo ¡es donde estás! Antes de cambiar de dirección, ¡piensa en cambiar de actitud! Cuando cambias, tu situación cambia. Es una Ley.

(En realidad no es necesario esperar a que las circunstancias cambien y sean de tal o cual manera para empezar a cambiar, basta con que tú lo decidas)

Tu momento de poder siempre es el presente, por lo tanto, el mejor momento para tomar decisiones y hacer cambios en tu vida, es hoy.

De hecho, todo lo que ya paso, es imposible cambiarlo precisamente porque ya paso. No puedes tomar nuevas decisiones en el pasado, lo que hiciste, está hecho y así se queda.

No puedes tomar decisiones o cambiar tu vida en el futuro, porque el futuro todavía no ha llegado. Puedes posponer y creer que lo harás mañana o cuando exista una determinada condición. Es solo una forma de evitar la responsabilidad de tomar la decisión en el presente. Puedes planear el resto de tu vida o imaginar los mas grandes y maravillosos sueños, pero finalmente la decisión la tienes que tomar en el presente.

A veces, todo lo que tenemos es tiempo. Aunque generalmente decimos lo contrario, de hecho lo creemos firmemente. Pero el tiempo es nuestro y podemos decidir, siempre en el presente, como lo vamos a utilizar. Es nuestra responsabilidad la forma en que lo utilizamos, la forma en que establecemos prioridades.

Hoy es el mejor momento de tu vida, hoy puedes decidir lo que quieres para el resto del año, para el resto de tu vida. Hoy tomas las decisiones y hoy inicias estos cambios.

Mañana, quien sabe, puede que ya no estés aquí.
 
 

jueves, 29 de diciembre de 2016

ARREPENTIMIENTO O APRENDIZAJE


A lo largo de nuestra vida, tomamos decisiones o hacemos cosas que no resultan como las pensamos. A veces salen tan mal las cosas que terminamos haciendo daño a alguien o que sin quererlo echamos a perder algo, sin que en realidad esa fuera nuestra intención.

No es el caso de las personas que intencionalmente lastiman o le hacen mal a otras personas, con mala fe o coraje. Ese no es el caso del que hablaremos aquí.

En este caso, nuestra intención no era causar daño, pero algo salió mal.
 
Nuestra primera reacción es sentirnos mal, sentirnos culpables por lo que paso. Es algo natural, es parte de nuestro repertorio de emociones. Lo importante es entender que guardar esos sentimientos de culpa y sentirnos mal por mucho tiempo, no cambia nada ni beneficia a nadie.

A la culpa generalmente le sigue el arrepentimiento. Es decir, somos conscientes del daño causado y no quisiéramos haberlo hecho, pero lo hecho, hecho esta. No podemos cambiar lo que ya paso. La culpa y el arrepentimiento son emociones naturales, las vivimos, las aceptamos y las dejamos atrás, porque la culpa y el arrepentimiento por sí mismo, no resuelven nada. Pero son las señales de que nuestros principios están sanos y que podemos diferenciar entre el bien y el mal. No sentir culpa si que sería un problema moral y ético. Pero la culpa y el arrepentimiento no deben durar mas allá de lo necesario.

Lo más importante de esa mala experiencia, es reconocer nuestra parte de responsabilidad y hacernos cargo de ella para no repetirla. Esto es bastante difícil, porque desde pequeños aprendimos que reconocer la propia culpa o asumir la culpa por otros, traía consigo un castigo. Le tenemos miedo al sufrimiento, sea físico o emocional, por eso lo primero que hacemos es evitar reconocer nuestra responsabilidad, tratar de que la culpa la cargue algo o alguien mas, con la simple intención de evitar el castigo.

Pero si logramos que alguien mas tenga la culpa, entonces nosotros estamos bien, no tenemos que corregir nada, ni preocuparnos por nada. Ahí es donde se pierde la oportunidad de aprender y mejorar con la experiencia vivida, es una lección de vida que no tomamos y que tendremos que repetir muchas veces. ¿Te ha pasado esto? ¿Lo has repetido muchas veces? ¿Cómo puedes aprender algo, si aparentemente no tuviste nada que ver?

La única forma de aprender, es reconocer nuestra responsabilidad en lo que paso, ya sea parcial o total. Es decir, nos damos cuenta de que hicimos algo mal y lo más importante es aprender la lección y no volver a repetirlo.

Muchas veces es más importante enfocarse en la solución del problema primero y luego revisar que es lo que salió mal o lo que se hizo mal. Ese es el aprendizaje. Si aprendemos la lección, crecemos como personas y como seres humanos. De esta forma ya no necesitamos guardar culpas ni arrepentimientos.

Yo creo en la responsabilidad personal desde el momento de tomar las decisiones, de hacer o no hacer. Si decido hacer algo, lo hago con la seguridad de que esa es mi decisión y asumo las consecuencias. ¿Por qué hacer algo, si sabemos que después tendremos que arrepentirnos?

En realidad, todo tiene consecuencias. Generalmente son buenas o digamos que son las consecuencias que esperamos, una relación causa – efecto conocida y aceptada. Otras veces las consecuencias son inesperadas o no deseadas.

Cada experiencia en nuestra vida, es parte de nuestra razón de estar en este mundo, es una lección que necesitamos aprender. Por eso es tan importante aprender a pasar de la culpa y el arrepentimiento, a la responsabilidad y el aprendizaje.

Saludos
 

miércoles, 22 de junio de 2016

PAULO COELHO, EL GUERRERO DE LA LUZ

Buen día.
Después de un buen tiempo sin escribir, retomo el blog para compartir con ustedes las reflexiones sobre el libro de Paulo Coelho, el "Manual del Guerrero de la Luz".
 
¿Qué es un guerrero de la luz? Paulo Coelho lo empieza a definir así: "Es aquel que es capaz de entender el milagro de la vida y luchar hasta el final por algo en lo que cree..." y concluye: todos somos capaces de esto.
 
Todos podemos ser guerreros de la luz. Lo único que necesitamos es despertar nuestra conciencia y tomar la responsabilidad de nuestros actos y nuestras intenciones.
 
En realidad, "guerrero de la luz" sería como una etiqueta que podemos poner a las personas que están en el proceso de despertar su conciencia. Pero con etiqueta o sin ella, la esencia de las personas no cambia. Como explica el Dr. Miguel Ruiz en "los cuatro acuerdos": somos seres de luz. Lo que realmente somos es la energía vital que anima nuestro cuerpo y estamos en el mundo viviendo la experiencia de existir como seres humanos.

lunes, 17 de agosto de 2015

VIVIR TOTALMENTE, VIVIR INTENSAMENTE (II)

Como les decía, nuestra mente es la administradora de nuestros recursos. Imagínate que es un mayordomo o ama de llaves, muy eficiente, leal y sumamente responsable al cumplir sus obligaciones. Está permanentemente a nuestro servicio. Hace su trabajo lo mejor que puede, con lo que sabe hasta el momento.


La situación es que en algún momento perdimos la comunicación, la conexión con nuestra mente. Por lo tanto, si no somos capaces de decirle lo que queremos, nuestra mente sigue haciendo su trabajo con lo sabe: lo que aprendimos a lo largo de nuestra vida.


Es decir, no nos hacemos responsables de comunicarnos con nuestra mente y decirle lo que realmente queremos. Estamos desconectados.


Si de niño aprendiste a criticarte, aprendiste miedos que ahora no puedes superar, si aprendiste que no podías hacer muchas cosas, que no eras lo suficientemente bueno o que no servías para algo, tu mente lo sigue creyendo y actúa de acuerdo a esas creencias.


Por eso, vas a un curso de superación personal, sales con una enorme motivación, pero al paso de los días, vuelves a la misa rutina de siempre. Tu mente sigue haciendo su trabajo y como estas desconectado de ella, no le has comunicado que ahora quieres hacer las cosas de manera diferente.


Entre las herramientas mas importantes que tiene nuestra mente, está el miedo. El miedo es nuestro sistema de seguridad. Si nuestra mente reconoce algo que puede dañar nuestra integridad e incluso, hacernos perder la vida, sentimos miedo y buscamos la manera de sentirnos a salvo. Sin embargo, también tenemos muchos miedos aprendidos y nuestra mente no reconoce la diferencia, la tenemos que ayudar nosotros.


miércoles, 10 de junio de 2015

VIVIR TOTALMENTE, VIVIR INTENSAMENTE

La vida, nuestra vida, es esencialmente presente. Desde el momento en que nacemos, hasta el momento en que dejamos este mundo, es presente. Nadie muere la víspera, dice un dicho. Cada quien morirá en el momento que le corresponde.

Nuestra mente es el mecanismo que administra toda la información que se acumula a lo largo de nuestra vida, en inmensos archivos que se van quedando guardados, hasta que algo, como un olor, un sabor, un sonido, una frase, se asocia con un recuerdo y lo recuperamos tan vivido como lo fue en su momento. Todo lo que hemos vivido, está ahí, celosamente guardado.

Nuestra mente es buena administradora, pero nunca pierde de vista su función principal: mantenernos vivos, resguardar nuestra integridad física, asegurarse que estamos a salvo. Para esto se sirve de todas las señales que vienen del exterior y que recibe a través de nuestros sentidos, así como de nuestro interior, como son nuestros instintos, las experiencias y los recuerdos.

Aquí es donde se generan nuestras emociones, a partir de la información que recibimos y de acuerdo al significado que aprendimos a darle a cada cosa. Si no recibimos la información, no se genera la emoción.

Por ejemplo, llegas a tu casa y ves que hay algo en un rincón. Puede ser un pedazo de cable o puede ser una víbora. Si crees que es un pedazo de cable tirado, no representa ningún peligro para ti y la emoción no se dispara. Si la identificas como una víbora - tu mente tiene registrado que hay víboras venenosas, que te puede morder y puedes perder la vida - entonces la emoción se dispara y te asustas, gritas, pides ayuda, buscas algo para matarla.

De manera similar, si llegamos a nuestra casa, no vemos la víbora y ésta se va sin que nos demos cuenta, entonces la emoción no se dispara. No nos dimos cuenta de que quizá estuvimos en peligro de morir.

Otra característica de la mente, es que trabaja constantemente con los recuerdos de las experiencias y de la información que hemos aprendido. Tiene que estar constantemente revisando el pasado, para compararlo con lo que está pasando en el presente y asegurarse que todo está bien. Por eso le cuesta tanto trabajo mantenerse en el presente.

Además, nuestra mente aprende a evaluar lo que pasa en el presente y en función de eso, trata de prever el futuro, es nuestra herramienta para planear, para hacer proyectos, para crear expectativas. A veces estamos más preocupados por lo que podría pasar en el futuro - cercano o lejano - que en darnos cuenta de lo que tenemos en el presente.

En resumen, nuestra mente se mueve constantemente hacia el pasado y hacia las expectativas del futuro, por lo que es tan difícil que se quede en el presente.

Y sin embargo, todo lo que tenemos es presente, aquí y ahora.

Así que me dije a mi mismo: "mi mismo, tenemos que hacer algo"

Lo primero es recordar que no somos la mente, que no somos el cuerpo. El cuerpo y la mente son nuestras herramientas para vivir la experiencia humana. Nosotros somos la conciencia detrás de la mente, la energía vital que le permite vivir a esta máquina maravillosa que es nuestro cuerpo.

En segundo lugar, hay que entender que nuestra mente es la administradora de los recursos que hemos acumulado a lo largo de la vida, de nuestras experiencias y recuerdos. Pero que sea la administradora no quiere decir que sea la que manda.


lunes, 30 de diciembre de 2013

FELIZ INICIO DE AÑO 2014

 
Con el pensamiento del día, estamos leyendo el libro de Jorge Bucay "El camino de las lágrimas" y el texto toca el tema de la viudez, de la pérdida de la compañera o compañero de vida que en muchos casos, nos ha acompañado durante años.
 
Una amiga, me comentó que le había inquietado el texto, por que la hizo reflexionar sobre su situación, "estoy en la línea de los que pueden partir" me dijo. Esto me dio pie a escribir para ella y también lo comparto con ustedes:
 
 

"Todos en algún momento de nuestra existencia hacemos conciencia de que nada es para siempre y que también nosotros tenemos una fecha de caducidad, pero nadie sabe cuándo es el momento de concluir nuestra estancia en este mundo.

Eres muy afortunada, porque has llegado a esta etapa de la vida y tienes muchas bendiciones a tu alrededor. Cada día que despiertas, abres los ojos y te das cuenta de que sigues aquí, significa que tienes una nueva oportunidad de ser feliz, de disfrutar de todas las cosas que están a tu alcance el día de hoy, de disfrutar de tus seres queridos. Recuerda que la vida es solo presente. Mañana, quien sabe si estemos aquí mañana.

Te platico algo: yo en la adolescencia pensé en cuanto tiempo quería vivir y me dije que sería hasta los 70 años, cuando todavía fuera independiente y pudiera hacer todo por mí mismo, con mis facultades completas (no podría decir si en plenitud o no). Así que este año cumplí 55 y me quedan 15 más para aprender a vivir mejor, para compartir lo que voy aprendiendo y realizar las cosas que quiero hacer en esta vida.

La realidad es que nadie sabe si va a vivir 100 años. Muchas personas mueren en los primeros años, otros a mitad del camino, por ejemplo, Michael Jackson solo vivió 50 años y ni la fama, ni el dinero, le dieron más tiempo de vida. Otros más afortunados o desafortunados, según el caso, llegan a edades muy avanzadas, tanto que ya no pueden valerse por si mismos y los tratan como niños pequeños: les dan de comer, usan pañal, los ayudan a levantarse, algunos no pueden ni caminar. ¿Por qué es la diferencia? No lo puedo explicar.

Yo creo que cada uno de nosotros, llega a este mundo por una razón. Y en su momento, también por alguna razón, lo dejamos.




Entre ese paréntesis (como le decía Mario Benedetti a la vida), tenemos muchas cosas que hacer. Entre las tantas cosas que tenemos que hacer, hay dos muy importantes…

1.- Aprender. Somos seres espirituales viviendo la experiencia humana. Toda nuestra existencia nos la pasamos aprendiendo, hasta el último momento.

2.- Ser felices. Estamos en un mundo maravilloso, que en sí mismo encierra tanta belleza, que a veces no sabemos disfrutar de esos pequeños milagros que día a día nos toca vivir.

Es cierto que también lloramos y vivimos experiencias difíciles, dolorosas al extremo. Pero eso, también es parte del aprendizaje, de la experiencia de nuestra vida en la tierra.

Vive tu día, este día, como si fuera el mejor día de tu vida.

Date permiso de saborear, de sentir, de oler, de ver la inmensidad y el detalle de la naturaleza, siente el amor de las personas que te quieren, date permiso de ser simple, de reírte de tonterías, de valorar todo lo que tienes, de decir te amo, te necesito, te perdono.

Solo tenemos una vida. Hagamos que sea la mejor vida que podemos tener.

Cuando te toque llegar a la línea, como dices, que sea en plenitud, sin pendientes, sin nada guardado por vivir. Satisfecha y feliz de haber vivido. En paz contigo misma y con el mundo. Que puedas hacer tuyo el verso de Amado Nervo: nada te debo, nada me debes, estamos en paz."
 
 
No se trata de no tener miedo a morir, eso es natural. Es tu instinto de conservación haciendo su trabajo.
 
Se trata de vivir de una forma plena, hasta donde las circunstancias te lo permitan.
 
Empecemos un nuevo año, con la vista puesta en el futuro, sin lamentar nada de lo pasado, pero con los pies y la mente en el presente.
 
Feliz inicio de año 2014.

Ricardo

martes, 24 de diciembre de 2013

¡FELIZ NAVIDAD!


Recuerda:
lo más importante son las personas.


Estas festividades, además de ser hermosas tradiciones que nos dan la oportunidad de reunirnos con nuestros seres queridos, son una gran oportunidad de…

  • Perdonar esas pequeñas o grandes diferencias que en algún momento tuvimos

  • Expresar nuestro amor, que permanece a través de la distancia y el tiempo

  • Tener un pequeño o gran detalle con cada uno de ellos

  • Recordar que la vida es tan corta, que no podemos gastarla en resentimientos, rencor o indiferencia.

 

La vida se vive solamente en el presente

 
¡Vívela con toda la intensidad de que ere capaz!


¡Abre tu corazón!

 
¡Deja que el amor fluya y contagie a los demás!

 
¡Has que sea la mejor noche buena de toda tu vida!

 
¡Feliz Navidad!

 
Mis mejores deseos y muchas bendiciones para ti y los que amas.

 
 

domingo, 3 de febrero de 2013

LA GENTE FELIZ

Mas frases de Andrew Mathews...

"La gente feliz no solo acepta el cambio, ¡lo aprovecha!. Son las personas que dicen: ¿Por qué habría de querer que mis próximos cinco años fueran como los últimos cinco?"

Te puedes preguntar si realmente eres feliz, y hacer un ejercicio de honestidad contigo mismo. ¿Te falta algo para ser completamente feliz? ¿que es lo que te falta?

O se lo puedes preguntar a otras personas. Muchas te dirán que si, otras que mas o menos, como un término medio, otras que no, como crees que se puede ser feliz si tienen tal y cual problema, les falta tal cosa (generalmente son cosas externas).

Ahora, de que depende que te sientas feliz o no. ¿Quiza de la actitud de las otras personas?, o ¿de que tengas suficiente dinero?, o ¿de que consigas tal o tal cosa?

Por lo general, la gente cree que la felicidad solo se puede dar en momentos especiales y que se logra solo algunas pocas veces en la vida.

¿Porque no darnos la oportunidad de disfrutar las cosas que tenemos ahora, exactamente como las tenemos ahora y darnos permiso de sentirnos felices por el simple hecho de despertar, de estar vivos y tener otro día, digamos que otra oportunidad para ser felices?

Si te digo que no eres feliz porque no quieres, seguramente te sentirás molesto y encontrarás una y mil razones para explicar que no puedes ser feliz porque tu vida no es perfecta, porque no tienes algo, porque aún no terminas algo o que se yo, tantas y tantas razones que hemos puesto como condición para ser feliz.

Como decía Cantinflas, ¡ahí esta el detalle!

Yo creo que la cuestión básica sobre la felicidad es el concepto que tenemos de ella. Si pensamos que solo nos falta algo para ser felices, estamos condicionando nuestra felicidad a ese pequeño o gran detalle que creemos que nos falta. Así nos podemos pasar años y años posponiendo, algo qué es tan natural como respirar.

Dice Leonardo Stemberg que "la felicidad solo depende de la actitud que tienes ante la vida". Este concepto me gusta, porque entonces cada día de tu vida puedes intentar que sea un día feliz y solo depende de tu actitud. ¡imaginate!

La cuestión principal es que no nos damos permiso de ser felices, de disfrutar de las maravillas que la naturaleza y la vida nos ofrecen, condicionamos nuestra felicidad a tener algo, a que pase algo, a terminar algo, a que llegue algo... y así, se nos pasa la vida en la espera

Si cambiamos el concepto y dejamos de pensar que la felicidad no tiene porque depender de que se dé una circunstancia ideal en tu vida y que solo depende de la actitud que tienes ante la vida, todo se ve diferente.

Empieza el día con una gran sonrisa al mirarte al espejo y disfruta de todo lo que tienes. No todos los días vas a llegar a dormir con la misma sonrisa, pero que maravilloso será que lo logres un día al mes; que después lo logres un día a la semana, o dos, o tres. ¿cuanta felicidad puedes soportar?

lunes, 17 de diciembre de 2012

POR UNA NOCHE BUENA


La noche del 24 de diciembre es noche buena; es buena porque todos nos ponemos en sintonía para celebrar el nacimiento del niño Dios, deseamos para los demás y para nosotros mismos muchas bendiciones y en muchos casos, tenemos la alegría de ver a nuestros seres queridos, que por diferentes circunstancias se encuentran lejos de nosotros. Claro que por la emoción de las visitas, no podemos olvidar a aquellos que están siempre aquí, a nuestro lado.

Porque este es un gran momento para abrir nuestros brazos a todos, para llenar nuestro corazón de amor y hacer limpieza en nuestra alma. Dejemos atrás, en el olvido, los malos entendidos, los desacuerdos, las equivocaciones, los malos momentos.

Recibí la tarjeta de navidad de una buena amiga, desde España, gracias a la magia de internet y el correo electrónico. Me gustó mucho y quiero tomar para esta reflexión, lo que ella llama sus buenos deseos para el 2013. Sus deseos hablan de las cosas que todos necesitamos y que no nos damos cuenta de lo importante que son, hasta que un día nos faltan. Valga pues esta reflexión para hacer conciencia, agradecer lo que la vida y nuestro esfuerzo nos dan; para ser feliz, solamente se necesita cambiar de actitud y ver las cosas con los ojos de un niños, que se sorprende y maravilla por casi todo lo que el mundo le muestra.

Los deseos son:

1.- Alimento para el cuerpo y para el alma.

Por muchas razones, hemos perdido de vista que el objetivo principal de alimentarnos, es que nuestro cuerpo tenga los nutrientes necesarios para mantenerse sano, activo y saludable. No se trata del placer de comer, por el placer mismo. Tiene que haber un equilibrio entre comer rico y mantener nuestro cuerpo sano. Y así como el cuerpo, nuestra mente y nuestra alma (o espíritu), también necesitan alimentarse. Y al igual que con la comida, nos encontramos saturados de información. En esta caso, nos toca ser más selectivos, buscar entre las montañas de datos, aquella información que nos puede ayudar a entender mejor el mundo, la vida, nuestras relaciones. El objetivo es estar en paz contigo mismo, estar bien, sentirte bien, para vivir bien.

2.- Un lugar donde refugiarme.

Estoy de acuerdo, todos necesitamos nuestro propio espacio, ese lugar en donde podemos sentirnos seguros y protegidos, donde podemos descansar y recargar energía para seguir con nuestra vida.

3.- Un trabajo que me ayude a crecer día a día.

El trabajo, además de ser un medio para obtener el dinero que necesitas para cubrir los gastos, también es el medio para desarrollar nuestras capacidades; además de que convives con otras personas, eres parte de un grupo y te da muchas satisfacciones, porque pones tu mejor esfuerzo en hacer las cosas de la mejor manera que puedes… y puedes seguir mejorando.

4.- Que mis hijos sean buenas personas.

Es algo que todos los que tenemos hijos, sobrinos, ahijados, esperamos lograr. Que con nuestras enseñanzas, logremos que también ellos sean buenas personas y personas de bien.

5.- Buenas amistades que me acompañen.

Siempre es bueno poder contar con alguien en quien puedes confiar, con quien puedes compartir muchas cosas y que es importante en tu vida, sin que necesariamente se de tu familia. Hay familiares con los que también tienes una gran amistar y amigos tan entrañables que son como parte de tu familia.

6.- Una familia que sea mi “cuartel general”.

Yo creo que esto se refiere a la familia más cercana, con la que vives el día a día y comentas lo que te va pasando.

7.- Dar y recibir miles de abrazos y de sonrisas.

Esto es lo más sensacional que tienen las tradiciones, que nos damos permiso de sonreír y dar abrazos a diestra y siniestra.

8.- Pasar haciendo el bien.

Para esto, lo fundamental es entender que el amor nace de nuestro propio ser y empieza por amarnos a nosotros mismo; cuando logramos esto, es muy sencillo llenar con nuestros actos de la vida cotidiana con amor.

9.- ¿Para el mundo?, Paz, esperanza y solidaridad.

Esto es tarea de todos y cada uno de nosotros. Es lograr estar en paz con nosotros mismos, darnos cuenta de que todos somos uno y a pesar de que cada uno de nosotros estamos en un empaque individual, nuestro espíritu está hecho de la misma esencia.

10.- ¿Y para ti?, aquello que necesites.

Este deseo me gustó mucho, porque las necesidades de cada persona son diferentes. Aquí, me gusta recordar una frase: “la vida te da lo que necesitas, no lo que quieres”. Nuestros deseos y nuestras necesidades no siempre están en sintonía. Yo pido para cada uno de ustedes, esa luz que se necesita para entender la diferencia y aprender a armonizar nuestra energía en esta búsqueda de la plenitud, de la tranquilidad espiritual y la felicidad, que no es otra cosa que aprender a disfrutar de las cosas que la vida va poniendo a nuestro alcance, aún de las cosas que parecen más sencillas, más simples.

¡Feliz Navidad! ¡muchas bendiciones para todos!

(La autora de los deseos es: Arantza Echaniz Barrondo)

viernes, 23 de noviembre de 2012


 
En memoria del Fis. Enrique Chávez Maranto (Cuachis)

Durante diez años tuvimos la oportunidad de trabajar contigo (algunos más, otros un poco menos) y realmente fue una gran experiencia.

Aprendimos mucho de ti, reconocemos tu liderazgo y agradecemos las opiniones, los consejos y las correcciones que en algún momento recibimos de tu parte, y siempre prevaleció un valor: el respeto.

Con el tiempo, además de ser buenos compañeros de trabajo, llegamos a ser amigos, fuimos como una segunda familia.

En la convivencia diaria tuvimos la oportunidad de conocerte como persona y te reconocemos como un gran ser humano.

A través de tus escritos y en algunas platicas, nos compartiste tus reflexiones e intercambiamos puntos de vista sobre muchos temas: la vida, la sociedad, la política, los problemas del país y las posibles soluciones, entre otros.

Sentimos tu partida y guardamos en la memoria los buenos recuerdos.

Nos toca seguir adelante y aportar cada uno, nuestro granito de arena en esta tarea de hacer un mejor país, al ser mejores personas.

(Fallecio el 11 de noviembre de 2012, descanse en paz)

 
Sus amigos y compañeros
Monica Claudia Aguilar de la Garza
Ricardo García Morales
Fátima del Rosario Quijano Rios
Nay Marrufo García
Gerardo Granados Galvez
Beatriz Jarillo Camacho
Anable Aguilar Carpio
Oyani Norma Aguilar Nolasco
Alma Reyna Contreras Rubio
Margot Castañeda Cansino
Luis Espinosa Cortes
Soledad Arcos Paul
Elia López guzman
.... en general, todos los que tuvimos la oportunidad de trabajar y convivir con el.


lunes, 29 de octubre de 2012

FELICIDAD HECHA EN CASA


¿Que es la felicidad?

Si recurrimos a Wikipedia, nos dice:

"La felicidad es un estado de ánimo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría".

Estoy de acuerdo con la definición, porque habla de un estado de ánimo - todos sabemos cuando estamos felices, lo hemos sentido muchas veces -; nos dice que se produce cuando la persona cree, es decir, que depende de nuestra forma de pensar, de nuestras creencias; pero tambien dice que es una condición interna, es decir, que no depende de nada externo, depende de tu actitud, de ti mismo.

Si en este momento te pregunto si eres feliz, quiza contestes que si porque vives uno de esos momentos en que piensas y crees que la vida es perfecta; quiza contestes que no, porque te falta algo, o porque estás esperando a que suceda algo, por ejemplo: cuando sea grande voy a ser feliz; cuando me titule; cuando me case; cuando consiga en buen trabajo; cuando tenga dinero; cuando tenga mi propia casa; cuando tenga ese coche que tanto me gusta... cuando, cuando, cuando.

De alguna forma, aprendimos a condicionar nuestra felicidad a cosas externas. ¿Y que pasa mientras suceden o llegan esas cosas? simplemente no nos damos permiso de ser felices, de disfrutar nuestra vida cada día, cada momento que estamos viviendo.


Pero la verdad es que nada nos impide que seamos felices en este momento. Solo hace falta que nos demos permiso. Generalmente no nos damos permiso de ser felices, simplemente porque creemos que no podemos y entonces, no nos damos permiso de disfrutar lo que hacemos, lo que tenemos, lo que somos ahora.

Es cierto que a lo largo de nuestra vida nos toca vivir situaciones complicadas, que tenemos que tomar lecciones difíciles y que a veces tenemos alguna perdida importante y no podemos evitar el dolor, ni pasar por el proceso de luto. Pero la mayor parte del tiempo no es así. La mayor parte del tiempo tenemos todo lo que necesitamos para ser felices.

Recuerda: la felicidad es un estado de animo; lo que pensamos y lo que creemos influye en nuestro estado de ánimo. Es una condición interna de satisfacción y alegria.

A veces, solo hay que intentarlo. Pero no una vez, ¡muchas veces! Hasta que se vuelva un hábito, que sea parte de nuestras creencias mas profundas.

Y es tan simple como darte permiso de sonreir. Cuando sonries, la sola acción de sonreir manda un mensaje a tu mente, ¡estas sonriendo! y tu mente asocia la sonrisa con estado de animo alegre y por un momento eres feliz. Si te das cuenta no necesitas una razón en especial. Además, la sonrisa es contagiosa: tu sonries, la gente que te ve sonrie, tu sonries mas y así vas generando un efecto multiplicador de sonrisas.
Cuando eramos niños nos divertiamos y disfrutabamos de todo lo que haciamos. ¿porque nos cuesta tanto trabajo disfrutar de lo que hacemos ahora, como adultos, si somos dueños de nuestros actos, de nuestras decisiones?

Quiza porque en algún momento de nuestra vida, aprendimos que teniamos que portanos serios, que teníamos que reprimir nuestras emociones, que eso de reir y divertirse como enano es solo para niños. Pero al final de cuentas, es solo una creencia y una creencia se puede cambiar.

Cuando digo que la felicidad se puede hacer en casa, quiero decir que la podemos hacer en nuestro interior, porque depende de nosotros mismos, de la actitud que elegimos tener ante lo que pasa en nuestra vida.

¡Podemos hacerlo! Solo falta que nos demos permiso y lo intentemos. Empieza por una sonrisa, es como encender una luz en plena oscuridad.

miércoles, 20 de junio de 2012

PARA EL ESTRES

Si tu día está muy pesado…


Si hoy es uno de esos días en que hay mucho trabajo… y

¡El estresssssss sube y subeeeee!


¡Date un pequeño respiro y recupera la calma!


¡Ciera los ojos y piensa en paz y tranquilidad!

¡Tómate unos minutos para estirar las piernas!


Luego, con mas calma…

Verás que al final, todo tiene una solución….

Y el mundo va a seguir girando aunque ya no estes tú!!!

Así que…

Relajate, solo relajate un poquito…

¿No sabes como?

Aquí esta un ejemplo…



miércoles, 9 de mayo de 2012

¡FELIZ DÍA DE LAS MADRES 2012!

Cuando somos niños…

Nos cuidan, nos alimentan, nos atienden, nos regañan, nos corrigen, nos educan…

Pero sobre todas las cosas, nos aman sin ninguna condición.

Cuando somos adolescentes, no nos entienden, pero nos siguen cuidando, alimentando, atendiendo, corrigiendo, educando con mucho trabajo…

Y nos siguen amando sin condiciones.

Cuando somos jóvenes nos dan muchas recomendaciones, consejos, regaños… y nos siguen alimentando, atendiendo, corrigiendo, educando y no se duermen hasta que llegamos, aunque sea de madrugada…

Y nos siguen amando sin condiciones.

Cuando ya somos adultos, sin importar que ya trabajemos, que no vivamos con ella, que estemos cerca o lejos, siempre piensan en nosotros, si estamos bien, si nos estamos cuidando, etc…

Pero sobre todo, nos siguen amando sin condiciones.

Porque nunca dejan de ser mamás. Hay que aprovechar las oportunidades que tenemos para hacerles saber que las amamos y que estamos agradecidos por todos sus esfuerzos y cuidados, pero sobre todo, por todo ese amor sin condiciones que tienen para nosotros.

Así que respira profundo y dile con mucha enjundia y de todo corazón…

¡GRACIAS MAMÁ!

¡FELIZ 10 DE MAYO!

jueves, 19 de abril de 2012

LA DISCIPLINA, VALORAR LOS BUENOS HABITOS



Del libro "Sea Feliz Ya" de Andrew Mathew, la siguiente frase:

"Deja que la disciplina se encargue de las pequeñas cosas que no te agradan.....
y puedas dedicar tu vida a hacer las grandes cosas que si te gustan".


Los buenos hábitos se empiezan a inculcar desde la mas tierna infancia y le ayudan a las personas a hacer una gran cantidad de cosas, de manera casi automática.

No tienes que pensarlo ni decidir si tienes ganas de hacerlo, solamente lo haces porque ya tienes un hábito formado.

Yo creo que hasta las cosas más insignificantes pueden ser muy pesadas si las haces de mala gana.

La actitud que tenemos hacia las cosas tiene mucho que ver con el trabajo o no que nos cuesta hacer algo, aún cuando se trata de cuidar nuestra salud o de hacer algo bueno por nosotros mismos. Si de todos modos tienes que hacerlo hazlo con gusto. Te darás cuenta de que fácil y rápido terminas de hacerlo.

Formar hábitos nos sirve para todas aquellas cosas que son rutinarias. Puedes trabajar en formar un buen hábito para hacerlas de la manera más práctica y sencilla que encuentres.

Dicen que para formar un hábito tienes que hacerlo durante un mes, de manera constante. Una vez que se convierte en un hábito, lo vas a hacer sin estar analizando si te resulta agradable o no; ya tienes la disciplina para hacerlo y lo llevas a cabo de forma rápida y eficiente.

Imaginate que cada mes trabajas en formar un buen hábito, no importa tu edad, ni tu condición social, solo importa que tomes la decisión de hacerlo y lo hagas de forma consistente.

Pronto te darás cuenta de que haces las cosas sin ningún problema.

En cambio, para las cosas que disfrutas, que te gusta hacer y te hacen sentir bien, puedes dedicar tu energía, tu atención, de manera que se conviertan en algo especial, algo que te da esa sensación de bienestar, de felicidad, que te ayuda a cargar la pila.

Recuerda que la vida se vive un día a la vez, siempre es presente.

No tienes una determinada cantidad de días para ser feliz, ni tantos y tantos días para sufrir, cada día es una oportunidad que no se repite, así que procura ser feliz desde el momento en que te levantas, hasta que te toquen las cosas difíciles.

Por favor, sea feliz, aunque sea solo por hoy.

martes, 7 de febrero de 2012

LA MENTE JUEGA CON NOSOTROS



Nuestra mente suele jugar con nosotros y de vez en cuando rescata del archivo mas enterrado alguna experiencia que nos causó dolor.

Esto pasa cuando estamos en el proceso de cambio y nuestra mente trata de volver a lo que fue nuestra vida anterior, donde predominaban las cosas negativas y tristes.

Si nosotros queremos dejarlo atrás, la pregunta es ¿como le hacemos?, como logramos que nuestra mente deje enterradas todas aquellas cosas que ya no son buenas para nosotros, que ya no son útiles en nuestra nueva forma de pensar y de vivir.

La respuesta es, si se puede y para eso, tenemos dos herramientas o llaves, que nos permiten soltar las emociones ligadas a los recuerdos dolorosos.

Porque al final de cuentas, si cuando eramos niños nos caímos y nos raspamos las rodillas, no tenemos porque volver a sentir el dolor de la raspada. La caída quedó en el pasado, quizá la raspada dejó una cicatriz, pero ya la dejamos sanar y ya no duele.

Como decía, tenemos dos llaves para soltar las emociones ligadas a las cosas desagradables del pasado.

Es importante entender que solo existe el presente, solo podemos vivir en el presente. Le decimos a nuestra mente que deje ir el dolor y el sufrimiento que acompaña a todos esos recuerdos, que ya no tienen porque influir en nuestra vida presente. Si algo hicimos mal, si en algún momento nos equivocamos, en este momento nos perdonamos y nos hacemos responsables por nosotros mismos, por nuestra conducta, por nuestras decisiones, por nuestras palabras y nuestros actos. Pero siempre en el presente.

Esta llave es el perdón. Nos perdonamos a nosotros mismos y perdonamos a los demás. Si alguien nos hizo daño, tenemos el recuerdo de la cicatriz, sabemos que no podemos confiar y no le permitimos a nadie que nos vuelva a dañar. Pero no guardamos ningún rencor, lo liberamos para siempre.

La segunda llave, es el amor. El amor que nace de lo más profundo de nuestro corazoncito y que empieza por amarnos a nosotros mismos. Ya sabemos que somos responsables de nuestra vida, de nuestra mente y de nuestro cuerpo. A partir de este sentido de responsabilidad por nosotros mismos, nos amamos y nos cuidamos, nos protegemos, nos damos permiso de ser felices en el presente, ahora mismo. Ya habrá momentos en que nos toque pasar por alguna circunstancia difícil o dolorosa; pero una vez que la pasamos, la podemos dejar atrás y seguir con nuestra misión de vida: aprender a través de la experiencia humana y disfrutar las pequeñas y grandes cosas que están a nuestro alcance.

Esta llave es el amor. El amor que empieza por nosotros mismos y que podemos compartir con las personas que queremos.

Es un solo e inmenso amor, que compartimos en todo tipo de relaciones con las personas, con los animales e incluso con las cosas que nos gustan y que disfrutamos mientras están con nosotros.

El perdón nos libera, el amor nos permite disfrutar de nuestra vida, de cada experiencia que nos toca vivir.

Pero ojo, el perdón no es un juego. No se vale tirar la piedra y luego pedir disculpas, u después volver a tirar otra piedra, pensando que basta con volver a pedir disculpas. Eso puede pasar una vez, porque todos corremos el riesgo de equivocarnos, de cometer errores. Cuando somos responsables, cuando somos conscientes de las consecuencias que nuestros actos pueden traer, entonces nos toca ser responsables desde antes, desde que tomamos una decisión, porque ya sabemos que ese tipo de actos van a dañar a otras personas y que en realidad no nos benefician en nada

martes, 15 de noviembre de 2011

ERES, LO QUE CREES QUE ERES


Simón dice: “Pienso así porque mi vida ¡es un desastre!” No, Simón, tu vida es un desastre ¡porque piensas así!
Andrew Matthews

Somos lo que pensamos que somos. Generalmente, el primer plano de tus pensamientos está ocupado por tu mente, mientras que tu conciencia, es decir, tu mismo, estás en segundo plano, dejandote llevar por tu mente.

La mente es la "loca de la casa"; es el ama de llaves de tu casa - tu cabeza -. Cuando tu no te quieres hacer responsable de lo que pasa en tu casa, tu mente toma las decisiones y guía tu vida de la mejor manera que puede y con lo que sabe.

Sus herramientas son las ideas, los conceptos, las creencias y paragidmas que has aprendido a lo largo de tu vida. Para que tu vida cambie, es necesario trabajar con tu mente, para que desaprenda todo lo que ya no te sirve e incluso lo que te es perjudicial. En paralelo, tienes que llenar esos huecos de información, con otras herramientas: ideas, conceptos, creencias y paradigmas que te sirvan, que te sean benéficos y te faciliten el vivir con tranquilidad, con paz interior, sin estres, de una forma sana y productiva.

Somos lo que creemos que somos; si cambias tu forma de pensar, la consecuencia lógica y simplea, es que tu vida cambia.

Si observamos a las personas un poco, nos podemos dar cuenta de que cada persona actúa diferente ante una misma circunstancia. No es lo que pasa en nuestra vida, es lo que pensamos hacerca de lo que está pasando en nuestra vida.

La vida es una serie interminable de oportunidades de disfrutar el hecho de estar vivo, ¡aprovéchala!

Tu forma de pensar se fue construyendo a través de muchos años, lo aprendiste desde que eras un niño pequeño y está sustentada en una estructura lógica que te dice lo que es verdadero y lo que no lo es. Es el resultado de tu experiencia y aprendizaje durante tu vida.

Lo maravilloso es que esa estructura lógica está creada con pensamientos y los pensamientos se pueden cambiar; y la única persona que puede cambiar esos pensamientos eres tú. Ese es tu trabajo, aprender a pensar de una forma diferente, para que tu vida sea diferente. Esto implica que te hagas responsable de tu casa - de tu cabeza -, y de la forma en que creas pensamientos.

Esa es la primera tarea: podemos elegir nuestros pensamientos, es decir, podemos decidir si gastamos nuestra energía en pensamientos negativos, en estar mal, en sufrir, o si nos enfocamos en crear pensamientos positivos, para estar bien, para disfrutar de todos esos pequeños placeres que tiene la vida.

Si eres lo que piensas que eres y actúas de acuerdo a lo que crees, ¿que es lo que vas a elegir para el día de hoy?.

Es como elegir la ropa que te vas a poner, pero en lugar de vestir tu cuerpo, se trata de vestir tu mente. La puedes vestir con colores tristes, desagradables, o la puedes vestir de colores alegres, tranquilos, felices.

Recuerda que tu momento de poder siempre es el presente, hoy, hoy, hoy. Hoy puedes tomar decisiones, hoy puedes hacer cualquier cambio en tu vida. El solo hecho de despertar cada mañana y darte cuenta de que sigues aquí, es motivo suficiente para estar feliz, dale la oportunidad a cada día, de ser un gran día.