lunes, 17 de agosto de 2015

VIVIR TOTALMENTE, VIVIR INTENSAMENTE (II)

Como les decía, nuestra mente es la administradora de nuestros recursos. Imagínate que es un mayordomo o ama de llaves, muy eficiente, leal y sumamente responsable al cumplir sus obligaciones. Está permanentemente a nuestro servicio. Hace su trabajo lo mejor que puede, con lo que sabe hasta el momento.


La situación es que en algún momento perdimos la comunicación, la conexión con nuestra mente. Por lo tanto, si no somos capaces de decirle lo que queremos, nuestra mente sigue haciendo su trabajo con lo sabe: lo que aprendimos a lo largo de nuestra vida.


Es decir, no nos hacemos responsables de comunicarnos con nuestra mente y decirle lo que realmente queremos. Estamos desconectados.


Si de niño aprendiste a criticarte, aprendiste miedos que ahora no puedes superar, si aprendiste que no podías hacer muchas cosas, que no eras lo suficientemente bueno o que no servías para algo, tu mente lo sigue creyendo y actúa de acuerdo a esas creencias.


Por eso, vas a un curso de superación personal, sales con una enorme motivación, pero al paso de los días, vuelves a la misa rutina de siempre. Tu mente sigue haciendo su trabajo y como estas desconectado de ella, no le has comunicado que ahora quieres hacer las cosas de manera diferente.


Entre las herramientas mas importantes que tiene nuestra mente, está el miedo. El miedo es nuestro sistema de seguridad. Si nuestra mente reconoce algo que puede dañar nuestra integridad e incluso, hacernos perder la vida, sentimos miedo y buscamos la manera de sentirnos a salvo. Sin embargo, también tenemos muchos miedos aprendidos y nuestra mente no reconoce la diferencia, la tenemos que ayudar nosotros.


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