lunes, 25 de agosto de 2008

El amor y el sexo, dos cosas diferentes.


El amor y el sexo son dos cosas diferentes, que no debemos confundir. El sexo es una necesidad que todos tenemos y que la naturaleza impulsa para lograr la permanencia de las especies a través de la reproducción.

Los seres humanos tenemos la gran ventaja de que podemos decidir con quien compartimos nuestra sexualidad, por lo general, esperamos compartir nuestra sexualidad con la persona adecuada, es decir, la misma persona con la que compartimos nuestro amor, sobre todo cuando decidimos formar una pareja y después una familia.

El amor, es otra cosa. El amor está en nuestro interior, necesitamos descubrirlo y hacerlo crecer. Empieza por aceptarnos a nosotros mismos tal como somos, por amarnos a nosotros mismos. Cuando logramos esto, el amor crece tanto que nos llena y no sentimos plenos. Entonces, podemos compartir nuestro amor con la persona que nosotros queremos.

Por eso es importante cambiar el orden en que hacemos las cosas para encontrar pareja:

Actualmente: primero idealizamos, creamos una imagen perfecta e irreal de lo que queremos. Luego decidimos, casi inconcientemente, enamorarnos de alguien. Luego tratamos de relacionarnos con ese alguien y que ese alguien se interese en nosotros. Luego que logramos tener una pareja y en la medida en que se va formalizando la relación, empezamos a pensar si realmente nuestra pareja es lo que nosotros queremos, si realmente queremos compartir esta parte de nuestra vida con esta persona.

Esto nos lleva a cometer muchos errores, porque una vez que decidimos enamorarnos, no vemos, no escuchamos, no entendemos, nada que sea contrario a nuestro enamoramiento, hasta que nos topamos con la realidad.

Lo que podemos cambiar, cambiando nuestros conceptos y cambiando el orden en que hacemos las cosas, sería como sigue:

Primero, decidimos que es lo que queremos de la persona con la que esperamos compartir nuestro amor y nuestra vida. Esto implica no idealizar y pensar en términos objetivos y realistas. Pensar en actitudes y aptitudes, en la convivencia, en la cooperación y en el largo plazo. Aunque esto es bastante difícil porque no lo hemos hecho antes, es más, nos han hecho creer que pensar así es de personas malas, frías y sin corazón, pero no es así.

Por ejemplo y sin ánimo de lastimar la sensibilidad de nadie: si quieres un perro que te sirva para cuidar la casa, no vas a comprar un gato, o una pareja de periquitos australianos. Si quieres un caballo de carreras, no vas a comprar un burrito o un ratón blanco. Por eso es tan importante decidir con quien quiero compartir una parte muy importante de mi vida. Si elijo un águila, no puedo esperar a que después se pase los días en el gallinero.

Una vez que tengo claro que es lo que quiero, entonces ya se que estoy buscando. No cualquier persona que se cruce en mi camino, aunque su apariencia sea atractiva, va a tener las características que estoy buscando. Cuando encuentre a una persona con las características que quiero, puedo decidir si me gusta o no.

Por supuesto que puede haber más de una persona que me guste. Los siguiente es saber si esa persona que a mi me interesa, se interesa en mi. La forma más sencilla y directa, ¡es preguntar! Si tenemos en común ese interés, ya tenemos mucho en común.

Una vez que sabemos lo que queremos, que lo encontramos, que tenemos ese interés mutuo, lo que sigue es conocer a la persona y decidir si queremos poner nuestros sentimientos en ella y compartir nuestro amor con ella. Entonces, decidimos enamorarnos y hacer crecer la relación.

Con este simple cambio, nos evitamos malos entendidos, sufrimiento innecesario, relaciones tormentosas o equivocadas, errores casi fatales y mucho tiempo perdido.

1.- Decidir que es lo que realmente quieres en la persona con la que compartirás tu vida.
2.- Estar consciente de lo que estas buscando.
3.- Encontrar lo que estas buscando y decidir si esa persona te interesa.
4.- Saber si esa persona tiene interés en ti. La forma más sencilla y directa, ¡es preguntar!
5.- Si hay interés en común, darte la oportunidad de conocer a esta persona.
6.- Decidir si realmente quieres poner
tus sentimientos en esa persona, y entonces si, ¡enamórate hasta las chanclas!

Enamorarse es una decisión personal. No depende de la casualidad, ni de las circunstancias, ni de nada externo. Es una decisión. Esto quiere decir que somos responsables de nuestros sentimientos, que podemos decidir si los ponemos en una persona (nos enamoramos) o si los retiramos de esa persona (nos desenamoramos). Los sentimientos son nuestros y nosotros decidimos.

Desenamorarse es difícil, puede ser doloroso y requiere de tiempo. Pero depende de nosotros mismos.

Yo creo que si cambiamos la forma en que establecemos relaciones de pareja, cambiando el orden en que hacemos las cosas, nos hacemos responsables de nuestras decisiones y de nuestros sentimientos, haremos mejores elecciones y nuestra experiencia sobre el amor va a ser muy diferente.


martes, 1 de julio de 2008

Para vivir y convivir, reglas básicas


Los seres humanos somos gregarios, es decir, tenemos la necesidad de pertenecer, de ser parte de algo, de convivir con otros seres humanos.

Lo que nos hace realmente humanos es el trato, la convivencia con otros seres humanos. Necesitamos comunicarnos, conocer y entender a otros, expresar nuestras ideas y mejorar nuestra percepción del mundo a través de la comunicación.

Sin embargo, una de las cosas más complicadas con la que nos encontramos a lo largo de la vida, es precisamente el hecho de convivir con otras personas.

Recordemos que muchas de las cosas que determinan nuestro comportamiento y nuestra forma de actuar son aprendidas en nuestra infancia. Sin embargo, el hábito mas arraigado se puede cambiar. Todo depende de nosotros mismos.

Hace tiempo recibí las siguientes reglas para vivir y convivir con los demás. Desconozco al autor, pero reconozco que estas reglas sencillas y prácticas, son una muy buena forma de lograr una convivencia más sana.

Las comparto con ustedes.

Si abriste, cierra
Si encendiste, apaga
Si conectaste, desconecta
Si desordenaste, ordena
Si ensuciaste, limpia
Si rompiste, arregla
Si no sabes arreglar, busca al que sepa.
Si no sabes que decir, callate
Si debes usar algo que no te pertenece, pide permiso
Si te prestaron, devuelve
Si no sabes como funciona, no toques
Si es gratis, no lo desperdicies
Si no es asunto tuyo, no te entrometas
Si no sabes hacerlo mejor, no critiques
Si no puedes ayudar, no molestes
Si prometiste, cumple
Si ofendiste, disculpate
Si no sabes, no opines
Si opinaste, haste cargo
Si algo te sirve, tratalo con cariño

Como cada persona es distinta a las demas, las interacciones entre diferentes personas también son distintas, por lo que la lista es un mero ejemplo que puede servir como guía para formular nuestras propias reglas para convivir.

Por ejemplo, si no sabes que decir, también puedes informarte, investigar, cambiar de tema o hablar del clima. No siempre es necesario guardar silencio, ni puedes hacerlo todo el tiempo.

Si no sabes como funciona, no toques. Pero puedes aprender como funciona para no dañar las cosas mientras aprendes al tanteo (o "tonteo"). Puedes empezar por leer el manual. La mejor manera de cuidar un aparato, es enseñarle a la gente como usarlo correctamente.

Si es gratis no lo desperdicies. Aún en los casos en que parece que es algo muy abundante, el desperdicio no tiene justificación. Es lo que hacemos con el agua, la luz, el teléfono, la comida y otras cosas, cuando aparentemente hay de sobra. Lo mejora es hacer conciencia y usar solamente lo que necesitas. Alguien más lo puede usar.

Espero que les sea de utilidad, ya sea que adopten la lista tal como está o elaboren su propia lista. Lo importante es que la regla sea clara y que todos la cumplamos. Cuando alguien se empieza a saltar las reglas mas sencillas, empieza la impunidad, que es un cancer social en muchos paises del mundo.

Convivir puede ser más sencillo y facil de lo que parece. La última frase de la lista es la siguiente:
Si no puedes hacer lo que quieres, trata de querer lo que haces.










jueves, 8 de mayo de 2008

El amor, siempre es verdadero


El amor empieza contigo misma. Está en tu interior y es como una cocina mágica que puede crear todo el amor que necesitas. Cuando te amas a ti misma y te llenas con ese amor, eres capaz de amar a otros, de compartir tu amor con las personas que tú eliges. Si te das cuenta la forma en que amas a tus hijos, únicamente por ser tus hijos, sin importar si se portan bien o mal, si hacen esto o lo otro, si tienen algo o les falta algo. Simplemente los amas con todo ese amor que hay en tu interior. Eso es amor.

Si logramos cambiar los conceptos que tenemos sobre el amor, cambiamos nuestra actitud, nuestra forma de actuar, nuestra forma de vivir.

Ya no es necesario buscar a alguien a quien amar. No es necesario que estés enamorada para elegir a tu pareja. No es necesario que estés buscando o esperando a alguien que te de amor. No tienes que depender de nadie para sentirte amada, importante y necesaria.

No necesitamos encontrar el amor verdadero, porque si es amor, no puede ser falso, no existe. El amor es y está en ti. Tampoco es cierto que el amor dure para siempre, que sea eterno. El amor nace de ti, de tu energía vital, de tu luz interior.

Si tenemos claro esto, podemos cambiar el orden de las cosas que hacemos para elegir pareja.

Primero no enamoramos, luego sufrimos hasta saber si le interesamos a esa persona, luego la empezamos a conocer y muchas veces resulta que no es lo que realmente queremos.

Lo primero, es tener claro con que tipo de persona quieres compartir tu vida, que es lo que realmente quieres para compartir tu amor. Una vez que sabe realmente lo que quieres, entonces te será muy sencillo encontrarlo.

Lo siguiente es conocer a esta persona y saber si también quiere lo mismo que tu. Si no lo sabes, ¡pregunta!, es la forma más sencilla de hacerlo. Esto es muy importante porque el amor es básicamente una cuestión de querer.

Entonces puedes asumir la responsabilidad de tu elección, con la certeza de que estás en lo correcto. De esta forma, los dos asumimos nuestro compromiso con la relación, de forma totalmente conciente y responsable.

Entonces, si, ¡te enamoras hasta las chanclas!, pones tus sentimientos en esa persona porque has decidido compartir tu amor con ella. Entonces es muy sencillo compartir todas las demás cosas de la vida, las responsabilidades, las tareas, las risas y hasta las lagrimas.

jueves, 10 de abril de 2008

Perdonar para sanar


"Hemos de perdonar a los que creemos que se han portado mal con nosotros, no porque se lo merezcan, sino porque sentimos tanto amor por nosotros mismos que no queremos continuar pagando por esas injusticias."

Dr. Miguel Ruiz, "Los cuatro acuerdos"

Perdonar significa liberar el rencor y dejar atras la ofensa; pero la experiencia se queda y cada experiencia nos enseña algo, nos sirve de algo. No podemos confiar en todo el mundo ciegamente, pero tampoco es necesario desconfiar parejo de todo el mundo.


Perdonar significa olvidar el rencor y el resentimiento que guardamos en nuestro interior y que no nos sirve para nada, solo nos daña a nosotros mismos; perdonar es el poder de liberar esos sentimientos y limpiar nuestra alma para dejar espacio al amor, a la amistad, a la esperanza, a los sueños y a la fe.

Si decidimos que hoy es un nuevo comienzo, dejamos atras esos lastres y emprendemos el camino ligeros de equipaje. Hacemos del camino algo tan agradable y placentero como llegar a la meta.

Las cosas, las personas y las circunstancias solo son "buenos" o "malos" en el momento en que nosotros les asignamos esa clasificación.

Algunas circunstancias pueden ser favorables, en cuyo caso, es bueno aprovecharlas y disfrutar de ellas; otras pueden ser desfavorables, en cuyo caso, nos toca hacer un esfuerzo mayor para mejorarlas o para buscar la manera de que no nos afecten.

En cuanto a la gente, no hay nadie absolutamente malo o absolutamente bueno; todos somos capaces de hacer cosas que ni nos imaginamos, porque tenemos la capacidad de hacerlas. Todo depende de nuestras decisiones, de nuestra actitud, de nuestros principios y de las cosas que realmente queremos.

Yo estoy seguro de que si cada uno de nosotros aprendemos a aceptarnos tal como somos, a querernos a nosotros mismos y valorar nuestras capacidades y nuestro potencial, estariamos tan ocupados en ser felices, en disfrutar de nuestro trabajo y de todas nuestras actividades, que no nos interesaría hacerle daño a ninguna persona.

Nuestra misión en la vida es ser felices el mayor tiempo posible, aprender más cada día y crecer en nuestro interior para ser mejores personas.

¿Te imaginas cuanto podriamos hacer si dejamos el miedo, el odio, el rencor, la envidia, la culpa, el dolor y el sufrimiento a un lado, simplemente porque no nos sirven para nada?

¡Tenemos la capacidad, podemos hacerlo!

miércoles, 5 de marzo de 2008

Ser equilibrado y tranquilo cada día


"Empieza cada día con la intención de ser equilibrado y tranquilo. Algunos días lo lograrás hasta la hora de dormir, y otros no llegarás más allá del desayuno. Si tu meta diaria es tener paz mental, cada vez estarás mejor."
Del libro: Sea Feliz Ya!

Recuerda que tu forma de crear pensamientos determina tus actitudes. Y la forma en que percibes la realidad depende mucho de tu actitud. Muchas cosas podemos lograrlas únicamente con tomar la decisión de hacerlas. No importa si logramos avanzar mucho o solo un poco, siempre es valioso lo que hagamos y es bueno poder valorarlo

La receta para lograr el equilibrio emocional y la paz interior incluye: amarte a ti mismo y aceptarte tal y como eres; perdonarte a ti mismo; perdonar a los demás para limpiar de tu alma cualquier rencor; entender que la felicidad es la actitud que tienes ante la vida; mantener tu atención y tus emociones en el presente; dar lo mejor de ti en todo lo que haces; valorar lo que tienes y disfrutar de las cosas buenas y bellas que tiene la vida para ti. Lo más importante de todo, es que para lograr estas cosas solo basta que te decidas a cambiar tus conceptos, tu forma de crear pensamientos y tu forma de tomar decisiones todos los días.

jueves, 14 de febrero de 2008

Amor y amistar, amar y querer, ¿según el regalo es el tamaño del amor?

El día del amor y la amistad.

Amor y amistad, amar y querer, ¿según el regalo es el tamaño del amor?

Idependientemente de la publicidad, de la comercialización y de todo aquello que nos hace sentir obligados a dar un regalo o a demostrar nuestros sentimientos específicamente en este día, es importante que nos demos tiempo para reflexionar si nuestros conceptos, esos que aprendimos a lo largo de nuestra vida sobre lo que es el amor, lo que significa y su importancia en nuestra vida, siguen siendo válidos.

Amar vs querer.

Según la canción, estas dos palabras no son compatibles. Pero puede ser que estemos equivocados.

El amor es cuestión de querer, de que tu quieras y yo quiera. Esto es fundamental para hablar de una relación. Si una de las dos personas no quiere, entonces no hay relación. Por eso, es necesario que aprendamos a relacionarnos de forma diferente a como lo aprendimos.

1.- No tienes que buscar el amor. Nadie te lo va a dar, porque el amor no es una cosa que se pueda estar intercambiando entre las personas. El amor está en ti, en tu interior. Tu mismo eres una gran cocina mágica que puede generar el amor que necesitas y el amor que quieres compartir con quien tu quieras.

2.- El amor se comparte. Para compartir el amor, primero hay que crearlo. El amor empieza contigo mismo, primero que nada tienes que aprender a amarte a ti mismo tal y como eres. Amarte a ti mismo implica aceptarte totalmente. No criticarte por nada. Saber que eres la persona más importante del mundo para ti y que realmente sin ti, no puedes vivir.

3.- Una vez que te amas a ti mismo, generas tanto amor que lo puedes compartir con la persona que tu quieras.

4.- Antes de poner tus sentimientos en una persona, asegurate de que esa persona es lo que realmente quieres. Esto significa que tienes que decidir con que tipo de persona quieres compartir tu vida y tienes que tener muy claro que es lo que quieres de esa relación. Te haces responsable de tu elección. Si tienes alguna duda... ¡Preguntame!

5.- El amor es tuyo y nadie te lo puede quitar. De la misma forma que pones tus sentimientos en una persona con la que quieres compartir tu amor, los puedes quitar y romper con una relación que en lugar de apoyar tu crecimiento, te limita o te daña. Si no estes feliz, seguramente que tu relación se basa en cualquier cosa, menos en amor.

6.- La felicidad es tu actitud ante la vida. Si aprendes a amarte a ti mismo y a compartir tu amor, te darás permiso de estar feliz la mayor parte del tiempo.

7.- El amor no es para siempre. Solo dura lo que dura nuestra vida.

8.- El amor verdadero, el que nace de tu interior, es infinito. No tiene forma de medirse ni la necesita.

¡Feliz día de San Valentín!

¡Muchos abrazos y besos!

Regala todas las sonrisas que puedas...

Y no olvides que el tamaño o el valor del regalo, solo es reflejo de nuestra capacidad de pago.


miércoles, 6 de febrero de 2008

Da lo mejor de ti


"Empieza donde puedas. Da lo mejor de ti a aquello que afrontes, y la oportunidad empezará a buscarte. A esto se le llama desarrollar una reputación."

Del libro "¡Sea Feliz Ya!", de Andrew Matthews

Muchas veces, hay que ayudar a las circunstancias, al destino, a la buena suerte, a la divina providencia o como se llame. Hay que hacer que las cosas sucedan...... pongamos la fe en nuestro propio esfuerzo y apoyemos nuestros deseos con acciones. Recuerda que cuando realmente quieres algo, el universo entero conspira para que lo logres. Cuando realmente quieres algo, se convierte en un objetivo en tu vida y no importan los obstáculos, las circunstancias ni las limitaciones: persigues tu sueño hasta que se hace realidad. Lo más importante es que cuando logras tu objetivo, inmediatamente aparece una nueva meta, un nuevo reto.