lunes, 2 de enero de 2017

EL MEJOR LUGAR PARA CAMBIAR

 
1.-        Por lo general, el mejor lugar para un nuevo comienzo ¡es donde estás! Antes de cambiar de dirección, ¡piensa en cambiar de actitud! Cuando cambias, tu situación cambia. Es una Ley.

(En realidad no es necesario esperar a que las circunstancias cambien y sean de tal o cual manera para empezar a cambiar, basta con que tú lo decidas)

Tu momento de poder siempre es el presente, por lo tanto, el mejor momento para tomar decisiones y hacer cambios en tu vida, es hoy.

De hecho, todo lo que ya paso, es imposible cambiarlo precisamente porque ya paso. No puedes tomar nuevas decisiones en el pasado, lo que hiciste, está hecho y así se queda.

No puedes tomar decisiones o cambiar tu vida en el futuro, porque el futuro todavía no ha llegado. Puedes posponer y creer que lo harás mañana o cuando exista una determinada condición. Es solo una forma de evitar la responsabilidad de tomar la decisión en el presente. Puedes planear el resto de tu vida o imaginar los mas grandes y maravillosos sueños, pero finalmente la decisión la tienes que tomar en el presente.

A veces, todo lo que tenemos es tiempo. Aunque generalmente decimos lo contrario, de hecho lo creemos firmemente. Pero el tiempo es nuestro y podemos decidir, siempre en el presente, como lo vamos a utilizar. Es nuestra responsabilidad la forma en que lo utilizamos, la forma en que establecemos prioridades.

Hoy es el mejor momento de tu vida, hoy puedes decidir lo que quieres para el resto del año, para el resto de tu vida. Hoy tomas las decisiones y hoy inicias estos cambios.

Mañana, quien sabe, puede que ya no estés aquí.
 
 

jueves, 29 de diciembre de 2016

ARREPENTIMIENTO O APRENDIZAJE


A lo largo de nuestra vida, tomamos decisiones o hacemos cosas que no resultan como las pensamos. A veces salen tan mal las cosas que terminamos haciendo daño a alguien o que sin quererlo echamos a perder algo, sin que en realidad esa fuera nuestra intención.

No es el caso de las personas que intencionalmente lastiman o le hacen mal a otras personas, con mala fe o coraje. Ese no es el caso del que hablaremos aquí.

En este caso, nuestra intención no era causar daño, pero algo salió mal.
 
Nuestra primera reacción es sentirnos mal, sentirnos culpables por lo que paso. Es algo natural, es parte de nuestro repertorio de emociones. Lo importante es entender que guardar esos sentimientos de culpa y sentirnos mal por mucho tiempo, no cambia nada ni beneficia a nadie.

A la culpa generalmente le sigue el arrepentimiento. Es decir, somos conscientes del daño causado y no quisiéramos haberlo hecho, pero lo hecho, hecho esta. No podemos cambiar lo que ya paso. La culpa y el arrepentimiento son emociones naturales, las vivimos, las aceptamos y las dejamos atrás, porque la culpa y el arrepentimiento por sí mismo, no resuelven nada. Pero son las señales de que nuestros principios están sanos y que podemos diferenciar entre el bien y el mal. No sentir culpa si que sería un problema moral y ético. Pero la culpa y el arrepentimiento no deben durar mas allá de lo necesario.

Lo más importante de esa mala experiencia, es reconocer nuestra parte de responsabilidad y hacernos cargo de ella para no repetirla. Esto es bastante difícil, porque desde pequeños aprendimos que reconocer la propia culpa o asumir la culpa por otros, traía consigo un castigo. Le tenemos miedo al sufrimiento, sea físico o emocional, por eso lo primero que hacemos es evitar reconocer nuestra responsabilidad, tratar de que la culpa la cargue algo o alguien mas, con la simple intención de evitar el castigo.

Pero si logramos que alguien mas tenga la culpa, entonces nosotros estamos bien, no tenemos que corregir nada, ni preocuparnos por nada. Ahí es donde se pierde la oportunidad de aprender y mejorar con la experiencia vivida, es una lección de vida que no tomamos y que tendremos que repetir muchas veces. ¿Te ha pasado esto? ¿Lo has repetido muchas veces? ¿Cómo puedes aprender algo, si aparentemente no tuviste nada que ver?

La única forma de aprender, es reconocer nuestra responsabilidad en lo que paso, ya sea parcial o total. Es decir, nos damos cuenta de que hicimos algo mal y lo más importante es aprender la lección y no volver a repetirlo.

Muchas veces es más importante enfocarse en la solución del problema primero y luego revisar que es lo que salió mal o lo que se hizo mal. Ese es el aprendizaje. Si aprendemos la lección, crecemos como personas y como seres humanos. De esta forma ya no necesitamos guardar culpas ni arrepentimientos.

Yo creo en la responsabilidad personal desde el momento de tomar las decisiones, de hacer o no hacer. Si decido hacer algo, lo hago con la seguridad de que esa es mi decisión y asumo las consecuencias. ¿Por qué hacer algo, si sabemos que después tendremos que arrepentirnos?

En realidad, todo tiene consecuencias. Generalmente son buenas o digamos que son las consecuencias que esperamos, una relación causa – efecto conocida y aceptada. Otras veces las consecuencias son inesperadas o no deseadas.

Cada experiencia en nuestra vida, es parte de nuestra razón de estar en este mundo, es una lección que necesitamos aprender. Por eso es tan importante aprender a pasar de la culpa y el arrepentimiento, a la responsabilidad y el aprendizaje.

Saludos
 

lunes, 30 de diciembre de 2013

FELIZ INICIO DE AÑO 2014

 
Con el pensamiento del día, estamos leyendo el libro de Jorge Bucay "El camino de las lágrimas" y el texto toca el tema de la viudez, de la pérdida de la compañera o compañero de vida que en muchos casos, nos ha acompañado durante años.
 
Una amiga, me comentó que le había inquietado el texto, por que la hizo reflexionar sobre su situación, "estoy en la línea de los que pueden partir" me dijo. Esto me dio pie a escribir para ella y también lo comparto con ustedes:
 
 

"Todos en algún momento de nuestra existencia hacemos conciencia de que nada es para siempre y que también nosotros tenemos una fecha de caducidad, pero nadie sabe cuándo es el momento de concluir nuestra estancia en este mundo.

Eres muy afortunada, porque has llegado a esta etapa de la vida y tienes muchas bendiciones a tu alrededor. Cada día que despiertas, abres los ojos y te das cuenta de que sigues aquí, significa que tienes una nueva oportunidad de ser feliz, de disfrutar de todas las cosas que están a tu alcance el día de hoy, de disfrutar de tus seres queridos. Recuerda que la vida es solo presente. Mañana, quien sabe si estemos aquí mañana.

Te platico algo: yo en la adolescencia pensé en cuanto tiempo quería vivir y me dije que sería hasta los 70 años, cuando todavía fuera independiente y pudiera hacer todo por mí mismo, con mis facultades completas (no podría decir si en plenitud o no). Así que este año cumplí 55 y me quedan 15 más para aprender a vivir mejor, para compartir lo que voy aprendiendo y realizar las cosas que quiero hacer en esta vida.

La realidad es que nadie sabe si va a vivir 100 años. Muchas personas mueren en los primeros años, otros a mitad del camino, por ejemplo, Michael Jackson solo vivió 50 años y ni la fama, ni el dinero, le dieron más tiempo de vida. Otros más afortunados o desafortunados, según el caso, llegan a edades muy avanzadas, tanto que ya no pueden valerse por si mismos y los tratan como niños pequeños: les dan de comer, usan pañal, los ayudan a levantarse, algunos no pueden ni caminar. ¿Por qué es la diferencia? No lo puedo explicar.

Yo creo que cada uno de nosotros, llega a este mundo por una razón. Y en su momento, también por alguna razón, lo dejamos.




Entre ese paréntesis (como le decía Mario Benedetti a la vida), tenemos muchas cosas que hacer. Entre las tantas cosas que tenemos que hacer, hay dos muy importantes…

1.- Aprender. Somos seres espirituales viviendo la experiencia humana. Toda nuestra existencia nos la pasamos aprendiendo, hasta el último momento.

2.- Ser felices. Estamos en un mundo maravilloso, que en sí mismo encierra tanta belleza, que a veces no sabemos disfrutar de esos pequeños milagros que día a día nos toca vivir.

Es cierto que también lloramos y vivimos experiencias difíciles, dolorosas al extremo. Pero eso, también es parte del aprendizaje, de la experiencia de nuestra vida en la tierra.

Vive tu día, este día, como si fuera el mejor día de tu vida.

Date permiso de saborear, de sentir, de oler, de ver la inmensidad y el detalle de la naturaleza, siente el amor de las personas que te quieren, date permiso de ser simple, de reírte de tonterías, de valorar todo lo que tienes, de decir te amo, te necesito, te perdono.

Solo tenemos una vida. Hagamos que sea la mejor vida que podemos tener.

Cuando te toque llegar a la línea, como dices, que sea en plenitud, sin pendientes, sin nada guardado por vivir. Satisfecha y feliz de haber vivido. En paz contigo misma y con el mundo. Que puedas hacer tuyo el verso de Amado Nervo: nada te debo, nada me debes, estamos en paz."
 
 
No se trata de no tener miedo a morir, eso es natural. Es tu instinto de conservación haciendo su trabajo.
 
Se trata de vivir de una forma plena, hasta donde las circunstancias te lo permitan.
 
Empecemos un nuevo año, con la vista puesta en el futuro, sin lamentar nada de lo pasado, pero con los pies y la mente en el presente.
 
Feliz inicio de año 2014.

Ricardo

martes, 24 de diciembre de 2013

¡FELIZ NAVIDAD!


Recuerda:
lo más importante son las personas.


Estas festividades, además de ser hermosas tradiciones que nos dan la oportunidad de reunirnos con nuestros seres queridos, son una gran oportunidad de…

  • Perdonar esas pequeñas o grandes diferencias que en algún momento tuvimos

  • Expresar nuestro amor, que permanece a través de la distancia y el tiempo

  • Tener un pequeño o gran detalle con cada uno de ellos

  • Recordar que la vida es tan corta, que no podemos gastarla en resentimientos, rencor o indiferencia.

 

La vida se vive solamente en el presente

 
¡Vívela con toda la intensidad de que ere capaz!


¡Abre tu corazón!

 
¡Deja que el amor fluya y contagie a los demás!

 
¡Has que sea la mejor noche buena de toda tu vida!

 
¡Feliz Navidad!

 
Mis mejores deseos y muchas bendiciones para ti y los que amas.

 
 

domingo, 3 de febrero de 2013

LA GENTE FELIZ

Mas frases de Andrew Mathews...

"La gente feliz no solo acepta el cambio, ¡lo aprovecha!. Son las personas que dicen: ¿Por qué habría de querer que mis próximos cinco años fueran como los últimos cinco?"

Te puedes preguntar si realmente eres feliz, y hacer un ejercicio de honestidad contigo mismo. ¿Te falta algo para ser completamente feliz? ¿que es lo que te falta?

O se lo puedes preguntar a otras personas. Muchas te dirán que si, otras que mas o menos, como un término medio, otras que no, como crees que se puede ser feliz si tienen tal y cual problema, les falta tal cosa (generalmente son cosas externas).

Ahora, de que depende que te sientas feliz o no. ¿Quiza de la actitud de las otras personas?, o ¿de que tengas suficiente dinero?, o ¿de que consigas tal o tal cosa?

Por lo general, la gente cree que la felicidad solo se puede dar en momentos especiales y que se logra solo algunas pocas veces en la vida.

¿Porque no darnos la oportunidad de disfrutar las cosas que tenemos ahora, exactamente como las tenemos ahora y darnos permiso de sentirnos felices por el simple hecho de despertar, de estar vivos y tener otro día, digamos que otra oportunidad para ser felices?

Si te digo que no eres feliz porque no quieres, seguramente te sentirás molesto y encontrarás una y mil razones para explicar que no puedes ser feliz porque tu vida no es perfecta, porque no tienes algo, porque aún no terminas algo o que se yo, tantas y tantas razones que hemos puesto como condición para ser feliz.

Como decía Cantinflas, ¡ahí esta el detalle!

Yo creo que la cuestión básica sobre la felicidad es el concepto que tenemos de ella. Si pensamos que solo nos falta algo para ser felices, estamos condicionando nuestra felicidad a ese pequeño o gran detalle que creemos que nos falta. Así nos podemos pasar años y años posponiendo, algo qué es tan natural como respirar.

Dice Leonardo Stemberg que "la felicidad solo depende de la actitud que tienes ante la vida". Este concepto me gusta, porque entonces cada día de tu vida puedes intentar que sea un día feliz y solo depende de tu actitud. ¡imaginate!

La cuestión principal es que no nos damos permiso de ser felices, de disfrutar de las maravillas que la naturaleza y la vida nos ofrecen, condicionamos nuestra felicidad a tener algo, a que pase algo, a terminar algo, a que llegue algo... y así, se nos pasa la vida en la espera

Si cambiamos el concepto y dejamos de pensar que la felicidad no tiene porque depender de que se dé una circunstancia ideal en tu vida y que solo depende de la actitud que tienes ante la vida, todo se ve diferente.

Empieza el día con una gran sonrisa al mirarte al espejo y disfruta de todo lo que tienes. No todos los días vas a llegar a dormir con la misma sonrisa, pero que maravilloso será que lo logres un día al mes; que después lo logres un día a la semana, o dos, o tres. ¿cuanta felicidad puedes soportar?

lunes, 17 de diciembre de 2012

POR UNA NOCHE BUENA


La noche del 24 de diciembre es noche buena; es buena porque todos nos ponemos en sintonía para celebrar el nacimiento del niño Dios, deseamos para los demás y para nosotros mismos muchas bendiciones y en muchos casos, tenemos la alegría de ver a nuestros seres queridos, que por diferentes circunstancias se encuentran lejos de nosotros. Claro que por la emoción de las visitas, no podemos olvidar a aquellos que están siempre aquí, a nuestro lado.

Porque este es un gran momento para abrir nuestros brazos a todos, para llenar nuestro corazón de amor y hacer limpieza en nuestra alma. Dejemos atrás, en el olvido, los malos entendidos, los desacuerdos, las equivocaciones, los malos momentos.

Recibí la tarjeta de navidad de una buena amiga, desde España, gracias a la magia de internet y el correo electrónico. Me gustó mucho y quiero tomar para esta reflexión, lo que ella llama sus buenos deseos para el 2013. Sus deseos hablan de las cosas que todos necesitamos y que no nos damos cuenta de lo importante que son, hasta que un día nos faltan. Valga pues esta reflexión para hacer conciencia, agradecer lo que la vida y nuestro esfuerzo nos dan; para ser feliz, solamente se necesita cambiar de actitud y ver las cosas con los ojos de un niños, que se sorprende y maravilla por casi todo lo que el mundo le muestra.

Los deseos son:

1.- Alimento para el cuerpo y para el alma.

Por muchas razones, hemos perdido de vista que el objetivo principal de alimentarnos, es que nuestro cuerpo tenga los nutrientes necesarios para mantenerse sano, activo y saludable. No se trata del placer de comer, por el placer mismo. Tiene que haber un equilibrio entre comer rico y mantener nuestro cuerpo sano. Y así como el cuerpo, nuestra mente y nuestra alma (o espíritu), también necesitan alimentarse. Y al igual que con la comida, nos encontramos saturados de información. En esta caso, nos toca ser más selectivos, buscar entre las montañas de datos, aquella información que nos puede ayudar a entender mejor el mundo, la vida, nuestras relaciones. El objetivo es estar en paz contigo mismo, estar bien, sentirte bien, para vivir bien.

2.- Un lugar donde refugiarme.

Estoy de acuerdo, todos necesitamos nuestro propio espacio, ese lugar en donde podemos sentirnos seguros y protegidos, donde podemos descansar y recargar energía para seguir con nuestra vida.

3.- Un trabajo que me ayude a crecer día a día.

El trabajo, además de ser un medio para obtener el dinero que necesitas para cubrir los gastos, también es el medio para desarrollar nuestras capacidades; además de que convives con otras personas, eres parte de un grupo y te da muchas satisfacciones, porque pones tu mejor esfuerzo en hacer las cosas de la mejor manera que puedes… y puedes seguir mejorando.

4.- Que mis hijos sean buenas personas.

Es algo que todos los que tenemos hijos, sobrinos, ahijados, esperamos lograr. Que con nuestras enseñanzas, logremos que también ellos sean buenas personas y personas de bien.

5.- Buenas amistades que me acompañen.

Siempre es bueno poder contar con alguien en quien puedes confiar, con quien puedes compartir muchas cosas y que es importante en tu vida, sin que necesariamente se de tu familia. Hay familiares con los que también tienes una gran amistar y amigos tan entrañables que son como parte de tu familia.

6.- Una familia que sea mi “cuartel general”.

Yo creo que esto se refiere a la familia más cercana, con la que vives el día a día y comentas lo que te va pasando.

7.- Dar y recibir miles de abrazos y de sonrisas.

Esto es lo más sensacional que tienen las tradiciones, que nos damos permiso de sonreír y dar abrazos a diestra y siniestra.

8.- Pasar haciendo el bien.

Para esto, lo fundamental es entender que el amor nace de nuestro propio ser y empieza por amarnos a nosotros mismo; cuando logramos esto, es muy sencillo llenar con nuestros actos de la vida cotidiana con amor.

9.- ¿Para el mundo?, Paz, esperanza y solidaridad.

Esto es tarea de todos y cada uno de nosotros. Es lograr estar en paz con nosotros mismos, darnos cuenta de que todos somos uno y a pesar de que cada uno de nosotros estamos en un empaque individual, nuestro espíritu está hecho de la misma esencia.

10.- ¿Y para ti?, aquello que necesites.

Este deseo me gustó mucho, porque las necesidades de cada persona son diferentes. Aquí, me gusta recordar una frase: “la vida te da lo que necesitas, no lo que quieres”. Nuestros deseos y nuestras necesidades no siempre están en sintonía. Yo pido para cada uno de ustedes, esa luz que se necesita para entender la diferencia y aprender a armonizar nuestra energía en esta búsqueda de la plenitud, de la tranquilidad espiritual y la felicidad, que no es otra cosa que aprender a disfrutar de las cosas que la vida va poniendo a nuestro alcance, aún de las cosas que parecen más sencillas, más simples.

¡Feliz Navidad! ¡muchas bendiciones para todos!

(La autora de los deseos es: Arantza Echaniz Barrondo)

viernes, 23 de noviembre de 2012


 
En memoria del Fis. Enrique Chávez Maranto (Cuachis)

Durante diez años tuvimos la oportunidad de trabajar contigo (algunos más, otros un poco menos) y realmente fue una gran experiencia.

Aprendimos mucho de ti, reconocemos tu liderazgo y agradecemos las opiniones, los consejos y las correcciones que en algún momento recibimos de tu parte, y siempre prevaleció un valor: el respeto.

Con el tiempo, además de ser buenos compañeros de trabajo, llegamos a ser amigos, fuimos como una segunda familia.

En la convivencia diaria tuvimos la oportunidad de conocerte como persona y te reconocemos como un gran ser humano.

A través de tus escritos y en algunas platicas, nos compartiste tus reflexiones e intercambiamos puntos de vista sobre muchos temas: la vida, la sociedad, la política, los problemas del país y las posibles soluciones, entre otros.

Sentimos tu partida y guardamos en la memoria los buenos recuerdos.

Nos toca seguir adelante y aportar cada uno, nuestro granito de arena en esta tarea de hacer un mejor país, al ser mejores personas.

(Fallecio el 11 de noviembre de 2012, descanse en paz)

 
Sus amigos y compañeros
Monica Claudia Aguilar de la Garza
Ricardo García Morales
Fátima del Rosario Quijano Rios
Nay Marrufo García
Gerardo Granados Galvez
Beatriz Jarillo Camacho
Anable Aguilar Carpio
Oyani Norma Aguilar Nolasco
Alma Reyna Contreras Rubio
Margot Castañeda Cansino
Luis Espinosa Cortes
Soledad Arcos Paul
Elia López guzman
.... en general, todos los que tuvimos la oportunidad de trabajar y convivir con el.